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¡Herrera!


@| ¡Herrera, Herrera, Herrera! Clamor popular del siglo veinte que se extiende en el legado de sus ideas, su perseverancia, su honradez. Desde su cuna blanca con influencia anglicana y su experiencia de lanza y pluma, fue fraguando un liderazgo referente de miles y miles. Participó e influyó en el quehacer nacional durante sesenta años y dejó un sendero que se continúa como espina dorsal del pensamiento nacionalista. Ya la patriada de 1897 lo contó entre sus servidores, la gestión diplomática le abrió horizontes, las muertes de Saravia y Beltrán galvanizaron sus convicciones y, desde una visión romántica en “La tierra charrúa”, evoluciona a la realidad del poder hegemónico. A comprender la determinación de Artigas, Oribe, Berro, Leandro, Timoteo, Saravia y tantos más en defender lo nuestro contra viento y marea. Y asumió ese compromiso con voluntad inquebrantable.
Compartido el drama de las guerras, inicia su carrera parlamentaria con propuestas sociales de avanzada que luego serían imitadas por otros.

Participa activamente en la fundación de la democracia con la Constitución de 1917 y su corolario de 1934. Y es candidato presidencial continuado, padeciendo los enredos hegemonistas del sistema dueño del poder. Pero no se entregó nunca ni claudicó en sus batallas nacionales y americanas, pese a difamaciones oportunistas. Esa integridad le permite morir victorioso caudillo de multitudes, hace ya sesenta años. Y para ello acordó con propios y extraños para el gran triunfo de 1958. Pero siempre fortaleciendo el lema que da continuidad y garantía a los votantes. Por y para eso existen los partidos políticos, preservando ideas y conductas por encima de sorpresas y entreveros disolventes. En las chacritas cada cual sabe lo que debe plantar. 

De ese colegiado herrero-ruralista de 1959-1963 nace la CIDE, germen de un nuevo país, que tan acertado impulsara y aprovechara el otro gran líder blanco del siglo XX, Wilson Ferreira. Y ambos continuando la gran consigna heredada de Aparicio: “Por la Patria”. Con todo lo que nos dice de ideas y determinación. Hoy, en el devenir de encrucijadas, el longevo Partido Nacional abre sus puertas para recuperar el país de otro sistema fracasado. 

Con coalición pragmática y leal forjar horizontes para los nietos, sin los odios de izquierdas y derechas perimidas. Ejemplos como Herrera con su ética de austeridad y sudor de la frente, dan coraje para tamaña empresa.

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