ECOS
Email:
Teléfono: 2908 0911
Correo: Plaza de Cagancha 1162
Escriba su carta aquí

Un héroe me salvó


*|“¡Parate! ¡Parate y dame el bolso!” No. No tiene nada, no embromes, no tiene na...! Me interrumpí recordando que en su fondo había colocado mi magra jubilación. “¡Dame el bolso o te quemo!”

No sospeché nada de la moto sin luces que venía despacio hacía mi, hasta que se detuvo bruscamente y el acompañante salta y con cara de muy malo me apunta el pecho con su arma.

Mis ojos, fijos en la pistola que le iba a hacer “comer” apenas pudiera manotearla, si no moría en el intento. Casi no pude ver la cara oculta tras su casco.

De repente, “¡Alto, policía!” Grita el monumental muchacho uniformado. Éste le tira un par de tiros y mi muchacho responde. Corre despavorido, ingresa en una casa, dos mujeres gritan espantadas al ver al delincuente cruzar su propiedad, y se interna en la oscuridad. El heroico muchacho uniformado le sigue corriendo y al ingresar al campo yo le grito: ¡no, no ingreses! Pero no me escuchó.

El miserable ratero, asaltante de mujeres, viejos y minusválidos, lo tiene dibujado en la luz de la carretera, si tuviera el prontuario de su jefe, ya estaría muerto.

Acababa de llegar de su trabajo y la “providencia” hizo que viera todo exactamente; cuando el delincuente me encañonó el policía no estaba de servicio. Y definitivamente arriesgó su vida para librarme. Llegan dos móviles policiales (que llamó mientras lo perseguía) y el muchacho valiente retorna con el casco que aquel perdió.

Comienza a hacer sus apuntes de rigor y me pregunta por enésima vez si me había hecho algún daño.

Luego tomó su linterna y comenzó a buscar en el lugar donde se cayó el delincuente. Encontró el arma que se le cayó al huir. ¡Profesional! ¡Grande gurí!

Fue una experiencia vil, el contacto con la maldad de los rapiñeros; el otro aceleró la moto y desapareció. Personas más bajas que la tierra.
Pero el accionar del noble y valiente muchacho, me llenó de profunda satisfacción. ¡Es un muchacho! ¡Me llenó de orgullo!

No recuerdo su nombre, pero quiero en esta carta hacerle un humilde homenaje a un joven policía que mi patria tiene el honor de tener.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
volver a todas las cartas