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Las fantasías de Raulito


@| Evidentemente de tan aburrido que está, sin tener nada importante que hacer, Raúl Sendic se dedica ahora a imaginar maléficas maniobras yanquis, que pretenden desestabilizar a prestigiosos gobiernos progresistas y democráticos de América Latina. 

Tal parece que esas maniobras se enmarcan en el llamado Plan Atlanta, que es culpable, entre otras cosas, de una campaña en su contra, que lo obligó a renunciar a la vice-presidencia de la república. 

Esto me hace recordar viejas crónicas de la guerra fría, donde la CIA se encargaba de inmiscuirse en asuntos internos de gobiernos sudamericanos, una cuestión que podía entenderse por buscar la hegemonía continental, en el enfrentamiento EE.UU vs. Rusia. 

Pero ahora las cosas cambiaron; si bien es cierto que Trump y Putin nos entretienen con sus idas y venidas, la realidad política de estos tiempos creo que son muy diferentes a las de hace cincuenta años, mas o menos.
A modo de cercano ejemplo, nuestro gobierno que está en las antípodas respecto del gran país del norte, de todas formas no niega hacer negocios para colocar productos nacionales en sus mercados, sea cual sea el producto. 

Pero aún así seguimos con la cantinela del malo y del bueno, algo parecido a lo que hacía el desaparecido Hugo Chávez, que veía en los gobernantes estadounidenses al mismísimo Lucifer. 

Yo no se si Sendic piensa que ve al diablo, pero si es endiablada su teoría de que quieren poner en jaque a determinados gobiernos latinoamericanos, en una suerte de dar por tierra los logros “alcanzados” por la nueva era progresista. 

Le pido a Sendic que se dedique a otra cosa y no a decir incoherencias, en especial en la cadena televisiva Telesur, que es justamente el lugar menos indicado para hablar de los problemas que aquejan realmente a nuestros países. 

Sus declaraciones son un pésimo ejemplo para disfrazar cuestiones que ponen en jaque a una verdadera democracia, ya sea en Uruguay, Brasil o Venezuela.

Esa es la realidad.


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