ECOS
Email:
Teléfono: 2908 0911
Correo: Plaza de Cagancha 1162
Escriba su carta aquí

Emergencia sanitaria y libertad


@|La pandemia declarada por la Organización Mundial de la Salud de las Naciones Unidas, por el coronavirus o Covid 19 inicialmente desatada en China y que nos parecía tan lejana, lamentablemente llegó a nuestro territorio.

Italia ha sido el país europeo más afectado, superando incluso al gigante asiático en las muertes que han ocurrido en una misma jornada. Algo sin precedentes. También España ha debido adoptar decisiones severas a efectos de controlar la expansión de este virus entre sus habitantes.

Las autoridades públicas de nuestro país, tanto nacionales como departamentales han adoptado con serenidad, conocimiento y firmeza, medidas que pretenden mitigar los efectos de esta enfermedad altamente contagiosa, protegiendo a nuestra población y en especial a los grupos más vulnerables.

Se está viviendo una emergencia sanitaria que nos afecta a todos y dependerá de la toma de consciencia colectiva sobre la gravedad de la instancia que nos toca vivir, el tener que adoptar medidas más extremas, que en algunos países han supuesto hasta el “toque de queda” entre determinadas horas de cada jornada.

Estas consecuencias exceden lo estrictamente sanitario pues, se afecta la propia economía y las políticas previsionales. Se incrementa el número de seguros por desempleo ante el cierre o suspensión de actividades, siendo particularmente afectados aquellos empleados de empresas relacionadas con el turismo, el esparcimiento, el transporte, la hotelería, la gastronomía, los centros de enseñanza, las ferias y espectáculos públicos, congresos y convenciones, la venta de combustibles sin mencionar las limitaciones que afectan las libertades y las aspiraciones y proyectos personales que se postergan sin tener muy claro para cuándo.

En la etapa de expansión de la enfermedad en la que nos encontramos –en la que de acuerdo al informe diario proporcionado por el gobierno- hemos visto una curva que ha ido en ascenso. Se ha exhortado a la población a evitar los contactos físicos, a permanecer en nuestros hogares, a evitar trasladarnos sin motivo, a evitar aglomeraciones y concurrir a espacios cerrados, limitándose al máximo desde reuniones de culto hasta el número de asistentes a los sepelios.

Se suspendieron las clases en los tres niveles de enseñanza. Se decretó por Acordada dictada por la Suprema Corte de Justicia la “Feria Judicial Sanitaria” hasta el 3 de Abril del presente año. Se ha licenciado al personal de riesgo en las oficinas públicas y se ha estimulado el trabajo a distancia y habilitado trámites sin la presencia del usuario.

Por cierto que todas estas medidas afectan en buena medida nuestras libertades, contenidas tanto en el artículo 7 como en el 10 de nuestra Constitución Nacional, sin embargo, si bien son derechos humanos de primera generación los allí enunciados, no son derechos absolutos y pueden ser limitados por “razones de interés general”, necesitándose a nuestro juicio el dictado de una Ley.

No obstante y sin desconocer que la Salud Pública es resorte del Poder Ejecutivo Nacional, a nivel departamental contamos con la Ley Orgánica Municipal de 1935 que permite aplicar las decisiones que se adopten en la materia a sus respectivos territorios. También el Congreso de Intendentes como órgano de rango constitucional por imperio del artículo 262 de la Carta, ha recomendado la adopción de un Protocolo de actuación para la especial situación sanitaria que se está viviendo. Pero es fundamental actuar con responsabilidad. La inactividad o cierre de centros de enseñanza que se dispuso, no significan “vacaciones”.

De cada uno de nosotros dependerá frenar este flagelo y que no se deban adoptar “cuarentenas obligatorias” las que sí supondrían un mayor impacto en nuestra Economía, así como una mayor limitación a nuestros movimientos.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
volver a todas las cartas