ECOS
Email:
Teléfono: 2908 0911
Correo: Plaza de Cagancha 1162
Escriba su carta aquí

Elecciones departamentales


@|Nuestro país está sufriendo el embate de una crisis sin precedentes. Resulta difícil medir tanto su dimensión como su alcance o su duración. No es una crisis sanitaria: nace como una crisis sanitaria pero ha pasado a ser una enorme crisis económica y va camino de ser una crisis cultural o de valores.

Escribo con angustia. Constato que, entre otras respuestas a esta crisis, se ha empezado a discutir sobre la eventualidad de tener que suprimir las elecciones municipales. Me temo que cuando esto se publique ya se haya sustanciado una decisión en ese sentido. Espero que no. Pero veo con asombro que los expertos, constitucionalistas y dirigentes políticos, discuten sobre el modo de hacerlo: quién tendría potestades y quién no, o cómo sería el camino más expedito, como si fuera evidente que hay que hacerlo: nadie discute sobre el fondo del asunto (que no es sanitario sino político).

La gran amenaza –para nuestro país, para cualquier país, para la civilización occidental- está en el momento en que las dirigencias ceden a la convicción de que, en ciertas circunstancias, las normas básicas han pasado a ser imposibles de aplicar (y conducen a los pueblos a aceptarlo).

El apresurar un “no es posible” para legitimar la suspensión de algo tan esencial para la democracia como una elección es algo gravísimo y tiene consecuencias fácilmente predecibles. Una vez instalado el antecedente, el límite que marca lo imposible, la barrera justificativa, irá bajando y bajando en cada crisis hasta llegar al concepto que yace allá en el fondo de todo esto: sólo la fuerza sirve para enfrentar las grandes dificultades de la vida en sociedad.

La Corte Electoral, en vez de avisar que no está en condiciones óptimas para organizar la elección municipal tendría que haber salido a demandar urgentemente todos los apoyos y medios necesarios para estarlo.

El sistema político, en vez de empezar a discutir cómo se puede hacer para suprimir elecciones tendría que estar pensando qué pasa en la democracia cuando sus dirigentes se afilian tan rápido a la resignación. Pensando o recordando.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
volver a todas las cartas