ECOS
Email:
Teléfono: 2908 0911
Correo: Plaza de Cagancha 1162
Escriba su carta aquí

Dichos de Muñoz


@|“Chorizo y Videt”. Esa frase se me quedó impresa en la memoria, refiriendo a cosas que no pueden ser equiparadas, comparadas, ni medidas por un mismo discurso. 

En la reciente inauguración del Memorial a los Presos Políticos y Víctimas de la Dictadura (referidos a los encarcelados no a los desaparecidos), la Señora Ministra Muñoz tuvo la poco feliz idea de equiparar o asociar lo que representan los presos políticos en la dictadura, con lo que implica ser sobreviviente de lo sufrido en el genocidio, exterminio y campos de concentración del nazismo, lo que es muy distinto de la persecución y encierro de sediciosos (no en un uso peyorativo del término sino literal), o disidentes. 

Si bien en ambos casos, existe violación a los DDHH, comparar la prisión por manifestaciones y reivindicaciones políticas, con experimentación (biológica), cremación (vivos) y exterminio, de niños, mujeres y/o personas con discapacidad, marcados como ganado por argumentos genéticos de superioridad, es por lo menos cuestionable. 

Comparar la persecución política de un grupo opositor a un régimen, expuesto a sabiendas a las consecuencias de ello pudiendo elegir según sus convicciones su accionar, con el Holocausto y Genocidio de un pueblo de la manera más aberrante, sólo por haber nacido de una “raza” (hoy etnias), el color de piel, su lengua o su discapacidad, es una aberración. 

Creo y entiendo, según convicciones e ideologías, que los presos políticos en sí mismo, pueden representar significatividad y simbolismos, de/en luchas, causas y sentidos, sin necesidad alguna de desfigurar tanto la Historia al pretender equiparar riesgos civiles, políticos y personales asumidos en defensa de ideales (que por supuesto no dejan de ser delitos de lesa humanidad), con la condena a muerte per sé, de un niño por su ascendencia biológica y/o cultural. 

La reivindicación de ideales políticos partidarios, los homenajes a referentes ideológicos y representativos, el simbolismo de mártires, son válidos e incuestionables (para cada sector/grupo/movimiento/partido); sin embargo, en nombre de, no pueden permitirse a referentes estatales hacer estás analogías impunemente, sin considerarlo un insulto a la diáspora que sufrió un crimen tan aberrante (a la humanidad), que en algunos países tan solo negarlo es delito. 

Si bien puede entenderse el planteo de Muñoz y su intensión expresiva, equivoca el ejemplo, algo que no es menor. 

Yo pienso que la Señora Ministra debería pedir disculpas públicas por sus dichos.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
volver a todas las cartas