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Descontrol total


Fue tomado con aparente naturalidad. Cuando todavía todos estamos atentos a los resultados de la investigaciones por la surrealista evasión de Morabito de la Cárcel Central, que nos hizo acordar a las comedias de enredos de Pierre Richard o David Niven, apareció lo del macro tráfico de drogas.

Por supuesto, como era de esperar, con lo de Morabito ningún jerarca se hizo responsable por tamaño fiasco. A más de 2 meses, nada ha pasado. Hay 5.000 cámaras de seguridad en la ciudad y justo las que no podían fallar, ¡las habían apagado !

Ahora nos encontramos con que: 1- Salieron tranquilamente 600 kilos de cocaína por el Aeropuerto de Carrasco, sin el menor problema. 2- Habían entrado otros 1.000 kilos detectados por la policía por datos del exterior que también habían ingresado sin problemas al país.

3- El ingreso y la salida de 4.500 kilos hacia Alemania. Éste es, sin duda, uno de los embarque más voluminosos de que se tenga memoria, me atrevo a decir a nivel mundial. Para que se tenga noción de tamaña carga, en estos días pasados, hubo casi un terremoto en la mismísima ciudad de Nueva York donde capturaron un embarque de unos 1.500 kilos, y llueven los problemas para las autoridades policiales, marítimas y políticas. Y es Nueva York, el mayor mercado consumidor de cocaína en el planeta.

Ya pasó más de un mes y no hay responsables, ni la menor idea de cómo ingresaron, ni por dónde, ni cómo se puede mover semejante carga sin que nadie en esta pequeña ciudad, ninguna autoridad, se haya enterado.

4- La salida de un pasajero por el Aeropuerto de Carrasco con 50 kilos de cocaína en sus maletas sin que tampoco nadie lo hubiese advertido. Hay que decir que 50 kilos en un vuelo comercial de línea es un récord. O sea, vamos de récord en récord. Es imposible que con un mínimo de control puedan salir esas maletas de un aeropuerto normal.

Resumiendo, en un par de meses, como mínimo, tenemos entre importación – exportación más de 6.000 kilos de cocaína, dentro de lo que es sabido. Seguramente sean más. Igual, con esas cifras llegamos al top, al podio mundial de tráfico de cocaína.

Para completar todo este sainete aparece una polémica pública entre las autoridades de la Aduana y las autoridades de Control Aéreo y Marítimo.
La Aduana alega que no es de su responsabilidad el control de lo que sale del país. Ese control correspondería, según la Aduana, a las autoridades dependientes del Ministerio de Defensa, Fuerza Aérea y Prefectura. Cedida la palabra al Señor Ministro, éste nos dice que están “investigando”. Y el encargado de seguridad del Aeropuerto nos dice que ellos se limitan a pasar los equipajes por los escáneres. Y el Director de la ANP, nos dice que están por poner nuevos escáneres y coordinar el trabajo con Prefectura. O sea, por las declaraciones de este grupo de funcionarios no hay siquiera un protocolo acerca de cómo controlar el tráfico de drogas en las fronteras, puertos y aeropuertos del país. Y si existiese ese protocolo, ¿cómo no se han tomado las sanciones penales y administrativas correspondientes? Es imposible que un pasajero pueda trasladar 50 kilos de cocaína en valijas, si se pasan por los escáneres. Hay decenas de cámaras, hay responsables, ¿se tomó alguna medida?

Hay veces que a uno le cuesta creer lo que oye y ve. Por mucho menos de todo esto en cualquier país normal no quedaba una sola autoridad de Seguridad, Control y Aduanas en su cargo a la media hora. Como nunca el país ha estado en los titulares de la prensa del mundo entero por estos episodios. Se preguntan con asombro: ¿qué está pasando en Uruguay ?
Una situación vergonzosa como nunca había vivido el país en su historia.
¿Existirá complicidad al nivel de autoridades y funcionarios o simplemente desidia e ineptitud? Nos gustaría saber algún día.

Y como si fuese poco, hay que escuchar todos los días al Ministro del Interior y al Director de Policía declarando “tenemos todo bajo control”.

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