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Depresión y el fútbol

@|Lo ocurrido al jugador de fútbol Santiago García es según especialistas en el tema salud, la depresión. El 38% padece de estos síntomas. Hay quienes pueden sobrellevar mejor los bajos rendimientos, alejamiento de la familia, no por concentraciones sino por ser transferidos al exterior. Eso implica dejar su país de origen y a las familia.

La imposibilidad de retornar cuando lo deseen, la soledad, cambio de hábitos, idioma, presión del equipo, esperando buenos rendimientos, etc. Si bien para un jugador ser vendido al exterior, es poder marcar una diferencia económica en una carrera corta como es el fútbol implica grandes esfuerzos. Y esos esfuerzos son personales. Si bien la mayoría los puede absorber y controlar, asimismo hay un porcentaje que no.

Y la prueba está a la vista con lo sucedido con Santiago García y esa cantidad de señales que fue dando. Pero pregunto: ¿Quién se da cuenta de todo esto?. La familia a distancia,? ¿Compañeros de equipo? O un profesional ante evaluaciones? ¿El ver y el porqué de bajos rendimientos? Tal vez salvarse de la decisión de quitarse la vida, sea a través de un profesional, cuando un jugador comienza a mostrar cambios. Bajo rendimiento, falta de motivación, aumento de peso, faltar a entrenamientos, alejarse del grupo, permanecer aislado durante mucho tiempo, no atender el teléfono o manifestar que extraña a sus seres queridos.

Si estos fueran los primeros síntomas esas señales que indican un porqué de cambiós, se estaría a tiempo de salvar un ser humano.Y no como en este caso estando en una situación de aislamiento por la pandemia del COVID-19, se le comunique por parte de su club que no se le renueva el contrato. En resumen se queda sin trabajo.

La suma de todo esto en una cabeza que se sabía estaba bajo un tratamiento psicológico, es el detonante final. Aqui la persona sola no puede salir de su depresión, pero cuanto más se le alimente lo negativo, sin que nadie lo perciba puede terminar quitándose la vida. Y si, es lo que ocurrió.

Los equipos se fútbol deberían tener y si lo tienen, hacer un seguimiento periódico se sus planteles. Pero el fútbol es un negocio que mueve mucho dinero y esto es lo primero.

Pero cuando la desgracia llega, allí se acuerdan, mientras tanto está el dinero de por medio en la venta, compra, futuras transferencias etc.

Es lamentable que estas noticias lleguen y su repercusión que las mismas tienen, cuando el ser humano futbolista, ya no está, no porque se retiró del deporte, sino que se quitó lo más preciado del ser humano, la vida.

A la familia con muchísimo respeto lamento la perdida y esta reflexión ayude a quienes manejan los destinos de futbolistas estén atentos a sus conductas. Y no los dejen solos, hoy se perdió una vida muy joven. Qué pena.

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