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Causas del aumento de la delincuencia


@|El que las hace las paga, y punto. 

Hace unos días, escuché al senador Javier García decir algo tan sencillo y tan olvidado por los gobiernos del FA, los cuales desde hace quince años junto a todo el Frente Amplio -politólogos, sociólogos y opinólogos en general- han buscado los más rebuscados argumentos para justificar su rotundo fracaso en la represión de la delincuencia. 

Pero me interesa demostrar que el verdadero problema que enfrenta nuestra sociedad no es la ineficaz represión del delito, esto es sólo la consecuencia de un problema aún más grave y de más difícil solución: una sociedad que se ha degradado a niveles impensables que genera el más dramático aumento de la población delictiva del que se tenga conocimiento, y de lo cual todo el FA es responsable (en esto no se salva nadie). 

Razonemos: si en estos años todos los delitos se han multiplicado exponencialmente -hurtos, rapiñas, copamientos, asesinatos, tráfico y consumo de drogas- y a su vez la población carcelaria también aumentó en términos similares, se concluye fácilmente que en Uruguay, en estos últimos quince años, la cantidad de delincuentes aumentó escandalosamente. 

Y este es el punto donde quiero detenerme. Seguramente vendrá un gobierno de diferente signo que reprima el delito en forma más eficiente y en un corto o mediano plazo, pero las causas que hacen que cada vez haya más delincuentes en las calles serán mucho más difíciles de revertir, requerirán de mucho más esfuerzo y una mayor inteligencia que la puesta por este gobierno.
 
Todas las barreras de prevención del delito han fracasado; la educación ha fracasado; la asistencia social ha fracasado; la cohesión e integración social han fracaso; las políticas de fomento de la familia han fracasado, en fin todas las políticas sociales fracasaron. Y simultáneamente una prédica criminal propalada a toda voz, que proclama la lucha de clases, el enfrentamiento de ricos contra pobres, obreros contra empresarios e incultos contra profesionales cajetillas (Mujica dixit) coadyuvó para que tengamos ahora estos vergonzosos resultados: la mayor población delictiva en la historia del país, y luego de una década de bonanza económica.

De poco sirvió cuadruplicar el presupuesto de la policía si las causas que originan el delito se han agravado en forma alarmante y el gobierno persiste en no modificarlas.

Que ningún sector del FA quiera sacarse el lazo, ahora que se acercan tiempos electorales. Todos son y han sido igualmente responsables de esta situación.

Esta es la dura realidad que tendrá que enfrentar el próximo gobierno, esperemos que sea de otro partido ya que éste demostró no saber cómo solucionarlo.

Como dijera el inolvidable Candeau, el gobierno está agotado y agostado.

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