Publicidad

Capitalismo y caída de la izquierda en América

@|No se puede entender la tremenda discordia existente en ciertos grupos (preferentemente de izquierda como ellos se denominan) contra el capitalismo y los principios de libre comercio.

Nos preguntamos con preocupación, ¿qué le ha pasado al Uruguay? ¿Acaso el capital bien entendido no es necesario para el sustento y progreso de todo individuo? ¿Las fábricas, el campo, los entes autónomos no necesitan del capital para su desarrollo? ¿Qué es el capitalismo como concepto para la izquierda? ¿Existe?, ¿o es un mero compromiso para con los asalariados, sin un sentido auténtico de ayuda en su elevación profesional y humana?
Las balanzas de este Estado siempre van en contra de los empresarios de mayor poder financiero, aquellos de recta intención y pujante acción, logrando frustrar todo incentivo productivo. Y así nos fue. La última caída, el retiro de la poderosa firma Petrobras.

Un nuevo golpe que no hace más que confirmar la enorme carga impositiva. Pero los salvavidas del Estado ya estaban prontos para socorrer a los damnificados cerrando las llaves del gas y combustible hasta la firma del “nuevo convenio” (aún poco conocido) pos desocupación de la malograda planta.

Acto seguido, el arco opositor, altamente capacitado salió a demostrar su interés por la situación y conocer de cerca la negociación Sindical-Estado con nuestro principal socio comercial. ¡Qué imagen internacional!
Conclusión: (con disculpas al lector por la extensión) no se les ocurrió mejor idea que tildar de bolsonaristas a la oposición, cuando la realidad era defender con claridad los intereses de los consumidores, de los buenos trabajadores y del país. No entendieron y lo derivaron graciosamente al campo ideológico por carecer de argumentos sólidos en reconocer una nueva derrota comercial (con Jair Bolsonaro o sin él).

El escritor José Luis Borges decía: “Si hay algo que no tiene la victoria es la dignidad y la altura con que se asume la derrota”. Sin duda hay que aprender de los grandes, con humildad.

Una vez más la política y la economía se convierten en la esfera de la controversia. No hay más que oír al Sr. Astori cuando afirma que la situación del país es la más sólida en décadas, lo que contradice al enorme déficit que roza más del 5% del P.B.I.

Por eso hay que confiar en el “desarrollismo” con sus programas productivos, con capital y tecnología como poderosas turbinas que harán posible el despegue hacia un mayor bienestar.

Aquí me detengo a pensar que la vieja teoría de Carlos Marx no corre cuando afirmaba que el “capitalismo era incapaz de mejorar la suerte del trabajador por carecer de una flexibilización para evolucionar”. Sin duda se equivocó. Sepan sus simpatizantes que actualmente existe entre empresarios y asalariados intereses más armónicos y convergentes que mucho se debe a los programas de los gobiernos del Partido Nacional y Partido Colorado. Se crearon en esos años apoyos humanitarios y económicos (sin politizar) sin falsas expectativas, premiando a aquellos que con su esfuerzo y honestidad triunfaron en la labor asignada.

Hoy día, en varias naciones occidentales se ha llegado a obtener el “presupuesto del ahorro” incrementando la inversión y por consiguiente aumento de la productividad y mejora de los sueldos, superando ampliamente a los del mundo socialista.

Es así que muchos países de América dijeron NO a una nueva elección de partidos de izquierda. Brasil, Ecuador, Colombia, Chile, Argentina, Paraguay y recientemente Guatemala.

En víspera de una nueva elección nacional el deseo que Uruguay integre ese renovado equipo de naciones.

El actual sistema se agotó, pinchó sus cuatro cubiertas y la auxiliar, quedando el bomberito vacío en espera de un nuevo service electoral.

Es la hora de jugar otro partido, de levantar centros creíbles en rescate de la “herida democracia” con la participación de grandes estadistas en la delantera y planificadores de estirpe en la defensa, ya que la tarea de recuperación nacional no es nada fácil.

Temas relacionados

izquierdaaméricacapitalismo

Publicidad

Publicidad