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Burocracia y discriminación


@| En vista de que mi cédula de identidad vence nuevamente a fin de año, me veré confrontado otra vez con el bochornoso proceso de la renovación de la misma, debido a que las autoridades de este país les niegan a los residentes legales de edad avanzada la cédula vitalicia, como se acostumbra otorgar a los ciudadanos naturales. 

Cualquiera sea su edad, cualquiera sus condiciones físicas y lugares de residencia, este grupo de persona se ve obligado a concurrir a tal fin primeramente a la Dirección Nacional de Migraciones, situada en la ciudad vieja, para que se les expida el cuestionable “Certificado de llegada” (!), indispensable para proceder luego a la renovación de la cédula, o sea un nuevo esfuerzo para finalmente poder “disfrutar” de ese dichoso documento. 

Ergo un procedimiento inhumano al que están expuestas esas personas, razón por la cual había acudido en varias instancias al senador Larrañaga, al Sr. Novick, así como al Sr. Bonomi en su calidad de Ministro del Interior, este último responsable de esa vergonzosa normativa, recibiendo una y otra vez como respuesta simplemente absoluto silencio, es decir oídos sordos que caracterizan la actitud en general de los legisladores de este país.

No estando dispuesto a ceder, he decidido dirigirme una vez más a la senadora Verónica Alonso, a la cual había acudido también anteriormente, cuando actuaba aún como diputada nacional, y que era la única política que en ese entonces había tratado este asunto debidamente, aunque desafortunadamente sin suerte alguna por falta de algún respaldo por parte de sus colegas.  

En eso confío en que esta vez podría tener más suerte, sobre todo considerando sus recientes declaraciones en el parlamento, cuando había cuestionado de forma impactante la capacidad del ministro Bonomi.
Por consiguiente, espero que Verónica Alonso, una legisladora con mucha vocación y compromiso, esta vez pueda imponerse, y lograr que el parlamento decida derogar de una vez por todas esa normativa tan absurda, indignante y en extremo discriminatoria.

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