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El arte de la justificación


@| Al sinceramiento del Jefe de Policía que en base a un mal presente en materia de seguridad vaticinó un futuro peor, se le une ahora “la explosión” del intendente de Canelones, ante otro crimen a mansalva. El primero dice que vamos “de Guatemala a Guatepeor”. El Intendente Orsi alude a una guerra que describe en forma explícita (“ellos contra nosotros”) el aniquilamiento de ciudadanos por gente que tiene el propósito de matar.
Ambas declaraciones despertaron un rechazo entre integrantes del partido de gobierno que nunca van a reconocer la gravedad del problema. Sabemos que es una táctica de encubrimiento de la realidad con fines de perpetuarse en las preferencias del electorado. No faltaron las declaraciones más eclécticas de aquellos que toman esos “exabruptos” con más flema, interpretando estados de ánimo especiales de los aludidos que dicen los llevaron a exageraciones. Entre éstos desde las más altas esferas tratando de restarles gravedad, empleando argumentos erosionados como los que se refieren “a una amplificación morbosa y mezquina de actores políticos”. Hasta ahora las predicciones más agoreras vinieron de un jerarca de su administración y fueron de un tono tal que no admite amplificación alguna.

El otro argumento es aún más reiterativo que maestra de primer año enseñado las vocales. Es el de rebajar el punto de mira refugiándose en la comparación con los peores. Me hace acordar al niño que reprendido por sus notas escolares esgrime en su defensa: “Mirá que fulanito sacó peores notas que yo”.

Es que justamente de eso se trata, de un argumento infantil que subestima la inteligencia del ciudadano, que muestra insensibilidad y sobre todo un pensamiento que no concuerda en quien para llegar a los logros personales más grandes seguramente nunca se comparó con los peores.

Si la gestión de las autoridades en seguridad es mala las justificaciones son peores. Los intentos en pretender suavizar esos sinceramientos en aquellos en que su faceta humana puede más que su compromiso político, son realmente patéticos.

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