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Afrodescendientes

Una ley a revisar


@|Con pena pero sin sorpresa he leído el artículo publicado en El País acerca del rotundo fracaso de la llamada “Ley de acciones afirmativas para afrodescendientes”, o más simplemente la ley que creó un sistema de “discriminación positiva” para las personas de piel oscura. 

Antes de que la misma se aprobara, pude expresar mi opinión en Ecos de que esta ley era una de las más tontas, inútiles y por sobre todo discriminatoria que pudieran votarse. Di mis motivos en esa ocasión, e incluso recibí respuestas publicadas también en Ecos acerca de que mi opinión no era la adecuada. Aprobada por el Legislativo, entiendo que por unanimidad, en lo que considero un claro ejemplo de lo “políticamente correcto” por sobre lo efectivo, tuvo la ley una oportunidad de mostrar su valía. 

Pero cinco años más tarde todo lo que predije se ha cumplido: no solamente el acceso laboral en la actividad pública de los negros no ha mejorado, sino que en su aplicación se han cometido actos de profunda discriminación y humillación a la gente de color, como aquel caso de pública notoriedad en que fueron separados y etiquetados, para rendir exámenes en un grupo diferente del resto de los postulantes.

Uso la palabra “negro”, con el significado que siempre ha tenido en mi familia: personas con piel oscura, sea por descender de africanos del Africa Negra o por descender de otras etnias de piel oscura, indígenas latinoamericanos, personas de origen hindú, caribeños, etc. Mi tío, a quien llamamos siempre “el Negro”, fue un filántropo salteño que mereció una plazoleta dedicada a la memoria de su acción social para los mas necesitados. Nunca jamás la palabra “negro” fue usada en forma despectiva por nadie en mi familia. Yo mismo, que digamos , no tengo el cutis demasiado claro. 

Mi oposición a esta ridícula ley es por lo siguiente: a) crea en el ordenamiento jurídico uruguayo, con valor legal, una colectividad definida por sus características raciales, no por sus méritos y virtudes, como establece nuestra constitución. b) Obliga para su aplicación a una definición arbitraria de lo que es un “afrodescendiente”, ya que los legisladores, estilo Poncio Pilatos, evitaron todo intento de definir esta separación racial que votaban. Tampoco Hitler definió lo que era un judío para aplicar sus aberrantes leyes de Nuremberg, pero no por eso esas leyes fueron menos racistas. c) Propone una ayuda a los negros, como si estos no fueran capaces de lograr las cosas por su propio esfuerzo. Los negros no son lisiados ni incapacitados, no son personas enfermas ni inferiores intelectualmente ni físicamente. Pero la historia muestra cómo los negros han llegado a lo mas alto en base a su capacidad y esfuerzo: Colin Powell llegó a comandar las fuerzas militares de los EE.UU., la misma nación que en su momento “reservó” a los negros la escuela de aviación de Tuskegee y lo hizo sin leyes que le otorgaran ningún tipo de cupo en ese alto cargo. El presidente Obama llegó al mas alto cargo de los EE.UU., sin ayuda de discriminaciones positivas. Tratar a los negros como necesitando de la ayuda de una ley para poder progresar es asumir que por si solos no pueden hacerlo, un concepto discriminatorio, paternalista y racista como pocos. d) Nunca el movimiento por los derechos civiles luchó por tener “reservadas” cuotas de ninguna especie para los negros : la valerosa Rosa Parks, se negó a que le reservaran asientos en los ómnibus de Montgomery. No luchó por tener un “cupo” en los asientos delanteros, sino por su derecho a sentarse donde quisiera. James Meredith no luchó por tener universidades reservadas para negros, (que ya las había) sino por su derecho a ir a la que quisiera: no se ayuda a la lucha contra la discriminación racial creando cupos y separando, sino que la ley debe buscar la forma en que los talentos de los negros sean respetados y compitan en igualdad de condiciones con cualquiera. 

Es tiempo de anular esta ley ridícula y atacar en serio la discriminación racial que existe en Uruguay con una ley que le asegure el derecho de valer por sus méritos y virtudes a todas las personas, sea cual sea su color de piel.

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