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¿Quién es quién?


@|Izquierdas y derechas, ¿son reales?

Alcanza mirar ambos lados del muro de quienes ostentan dominio sobre castas compañeras o masas humanas.

El objetivo urdido ayer y hoy, es sojuzgar, conquistar riquezas, a costa de sus habitantes. Intereses según necesidades coyunturales (oro, diamantes, uranio, coltán, el opio y otras drogas) oportunos para los señores y sus armas. Urdiendo desastres desde sus paraísos, pasatiempos del poder donde hoy pugnan por el espacio o conquistar la luna. 

Las guerras, para repartirse el mundo, o acrecentar su coacción sobre gobernantes. Otros, menos afortunados, un país, envolviendo su población en reyertas ideológicas, a fin de crear odio, muerte o emigración.  

Los discursos de barricada a fin de captar quienes se enrolen o se inmolen, pintados de zurdos o reaccionarios. Aleccionando la población para que se consuma en enfrentamientos inútiles en nombre de consignas nacidas en la Revolución Francesa, de izquierda o derecha. Perimidas ambas, pero, continúan exaltando las masas. ¿Para qué? El dominio de los demás olvidando al prójimo. Mentiras utilizadas por los promotores del odio y la muerte. 

Sigue la calesita: los de abajo laburan irremediablemente para esos eslóganes, o mueren por ellas, creando mártires a fin de darle significado a masacres inducidas y perpetuar el poder de los mandantes. 

Alguna vez surge la pregunta: ¿de dónde vienen esos fondos, siempre presentes para esas empresas de destrucción? Alcanza un vistazo a las inversiones en armamentismo y demás instrumentos que supera lo inimaginable, precio usado para someter los pueblos, sus necesidades y patrimonios, engendrando migraciones masivas, desangrando el mundo.
No hay un futuro mejor. Excepto se invirtiera una ínfima parte de lo que acumulan y derrochan para sus juegos, ello cambiaría el mundo.

Pero el hombre en su afán de superar al vecino se enrola en la arcaica disputa. Mas, las concepciones ideológicas, se desdibujaron con el tiempo, no sus esencias.

Es el hombre quien debe cambiar y decidir por no más injusticias, guerras absurdas, utilizando esos infinitos lucros con fines de independencia y progreso.

Los poderes asignarlos para el bien de los pueblos; a quienes, el mundo, solito, situó en distintas partes del planeta, como para decir, no se peleen.
Mientras, irremisiblemente hay que apostar por el trabajo, base del progreso, independientemente se considere de izquierda o derecha, a fin de subsistir y si es viable, crecer con libertad. Englobando en el término trabajo toda actividad que haga crecer el hombre y la humanidad.

Consecuentemente, no es para que los subidos al poder repartan el esfuerzo de terceros, sino crear trabajo y progreso, pensar y actuar para un futuro mejor, evitando las falacias y mitos. Mirando la realidad.

Estimados conciudadanos, son momentos electorales, piensen, razonen y decidan con conciencia por la Patria sin idolatrar lo que no existe.

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