Algunos Ministros de Economía, en su afán por sacarle más dinero del bolsillo a los contribuyentes, deberían ser postulados al Libro Guinness de los Récords en la categoría maestros de la imaginación.
Hasta ahora, el "droit de suite" era conocido en el mundo jurídico de la propiedad intelectual y registrado en el "Glosario" de la OMPI, como el que permite reclamar un porcentaje de los ingresos obtenidos en cada nueva venta pública de obras de arte. Establecido con el propósito de incorporar al titular en las, a veces, fabulosas modificaciones de precio entre las distintas enajenaciones, en nuestro país se recogió también en la vieja ley de derechos de autor de 1937 y se limitó en 2003 a las obras plásticas o escultóricas, fijando un porcentaje de la plusvalía en el 3%, acentuándose el control sobre los Rematadores en el 2006. Se trata de una larga historia que, nacida en Francia en 1920, lleva en nuestro país setenta años de vida y de la cual se ha apropiado ahora el Ministerio de Economía, al establecer, dentro de esa selva intrincada con que acompañó el impuesto a la renta sobre sueldos y jubilaciones, un nuevo hecho generador del IVA constituido por el aumento de valor de los inmuebles debido a obras realizadas por particulares, que deberán registrarse ante la DGI (y en el BPS) y que se calculará a través de un procedimiento endemoniado.
Según versiones circulantes, el propósito de la norma fue combatir la evasión en la venta de materiales de construcción pero a quienes se carga y se sanciona por esa evasión no es a las Barracas sino a los propietarios. Se trata, además, de los mismos a quienes Catastro adelantó que va a volver a castigar, ya que en los reaforos de la propiedad inmueble -además de los considerables aumentos dispuestos- se va a incluir también el de las plusvalía que hayan surgido de las mejoras realizadas a lo largo del tiempo sobre la construcción original.
Propietarios uruguayos: al hacer un baño nuevo, un galpón o una churrasquera en el fondo o la más modesta refacción que mejore el valor de su casa, tengan en cuenta que el BPS, Catastro y ahora Economía los están vigilando para cobrarles el "droit de suite" sobre la propiedad inmobiliaria.