Washington Beltrán
Washington Beltrán

De políticos y sinvergüenzas

Mientras por un lado crece el malhumor con el gobierno y retumban frases como "los políticos son todos iguales" y "que se vayan todos", por otro, desde la mismísima Presidencia de la República se niega la apertura del corralito de la salud porque hay "una manga de sinvergüenzas metidos en el medio".

Un contrapunto de generalizaciones alarmante cuando se acerca el año electoral, porque es la peor manera de ocultar a los verdaderos responsables.

Lo primero no es nuevo, no son exclamaciones que sorprendan en momentos en que las cosas andan rematadamente mal en el país. Ese grupo de descontentos que busca generalizar la situación en toda la clase política, en su inmensa mayoría son aquellos que han apoyado y votado al partido que está en el gobierno.

No se conforman con aceptar que ellos han hecho una mala opción al momento de elegir y justifican su error metiendo a todos en la misma bolsa. Es la frustración por un voto mal dado y no les gusta ni toleran que puedan haber sido engañados. Se hacen trampas al solitario, les molesta tener que reconocer que se creyeron todas las falsas promesas de campaña, que se equivocaron y que para la próxima vez deberán cambiar su voto.

Repasemos, Mujica, con todo el Frente Amplio actuando de coautores, destrozó a este país, lo despojó de todos sus valores, los minimizó y los pulverizó. Convirtió la banalidad, la chabacanería, la improvisación, el lenguaje soez, el doble discurso y el irrespeto por el Derecho, en emblemas de su gobierno. Vació al Uruguay a punta de clientelismo (funcionarios públicos y Mides) y despilfarro (Ancap, Fondes, Regasificadora, etc.) y empezaron a sonar todas las alarmas por los números en rojo.

Y Tabaré Vázquez en su segundo mandato no hizo absolutamente nada, ni siquiera corregir una coma del desastre recibido: se aburrió de pelear y perder con sus mismos compañeros de partido y optó por tirar la toalla. Los vientos de bonanza económica, que garantizaban dinero en el bolsillo de los uruguayos, no protegieron más a los gobiernos del FA de sus errores.

Ahora la situación es distinta: escasean los fondos para sostener el clientelismo y los ciudadanos se han vuelto más sensibles a la mentira y al engaño. Hay mucha bronca y viene sobre todo de aquellos que votaron al FA.

Los políticos no "son todos iguales": hay buenos, regulares y malos por corrupción o incapacidad. Muchas veces la incapacidad es peor que la corrupción porque el daño es más grande: Ancap costó 800 millones de dólares que los ciudadanos han debido cubrir con mayores impuestos y tarifas más caras; la tarjeta corporativa sola, 38 mil dólares.

En una democracia, los ciudadanos tienen la posibilidad y la responsabilidad de elegir a cuál o cuáles de los políticos confiarán su destino y el futuro de sus hijos. No es cuestión de mirar para el costado buscando a quién echar las culpas, sino de reflexionar y elegir bien, porque los políticos no son todos iguales.

Un segundo punto sobre el tema de las "generalizaciones" surgidas de frustraciones es la torpe frase del Presidente de la República sobre el cierre del corralito de la salud. Si para los ciudadanos frentistas la respuesta al estrepitoso fracaso del gobierno se arregla con el "que se vayan todos", la explicación del Presidente sobre las causas de esa medida es la triste confesión de que manda muy poco.

Esa frase lo primero que desnuda es una brutal impotencia del Dr. Vázquez, impedido de actuar por culpa de una manga de sinvergüenzas. Y si el Presidente no puede actuar, parar la mano y ordenar las cosas ¿quién sí en este país?

Lo segundo, le está diciendo al pueblo que no se enoje con él porque no es su responsabilidad, que él es inocente, pero hay una "manga de sinvergüenzas metidos en el medio" que ¿lo tienen maniatado (al Presidente de la República)? ¿Y quiénes son? ¿El Presidente los conoce? ¿Recién aparecieron o hace años que están currando? Tal vez no como Presidente, pero sí en su carácter de veterano médico de una de las mutualistas más importantes del país. ¿Por qué no los individualiza de una vez por todas o, lo más importante, ¿por qué "derecho viejo" no los saca del medio? Es el Presidente de la República, tiene el poder y la obligación como tal de velar por los derechos de sus ciudadanos. ¿No le puede pedir una ayudita a su benemérito Ministro del Interior para sacarlos del medio o cree que es perder el tiempo?

Hacer política es quitar la venda de los ojos, asumir la verdad y actuar en consecuencia. En estos casi cuatro años que Vázquez lleva de su segundo gobierno fue justamente lo que no ha querido asumir. Perdió todas las pulseadas dentro de su Partido con Mujica y su MPP en los primeros meses de gobierno y ha optado por la comodidad de no chocar más con quien debía chocar, apostado a que las hojas del almanaque caigan cada día más rápido.

Por suerte, para el Uruguay, sus ciudadanos y su futuro, no todos los políticos son iguales.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)