Washington Beltrán
Washington Beltrán

Los blancos suman departamentos

Una marea blanca se paseó por el interior del país, con históricas y apabullantes votaciones en varios departamentos.

En 2015 el Partido Nacional había logrado ganar en 12 intendencias; en este 2020 agrega el triunfo de Nicolás Olivera en la Heroica Paysandú y Omar Lafluf en Río Negro, mientras que en Rocha la definición puede depender de los votos observados. Rivera, por su parte, se mantuvo como el último bastión del otrora poderosísimo Partido Colorado, en tanto Carolina Cosse en Montevideo, Canelones y Salto reiteraron la supremacía frenteamplista en esos departamentos.

El mapa de votación no es nuevo, es la reiteración del viejo conflicto del campo versus la ciudad. En una época no muy lejana la ciudad era bastión del Partido Colorado, en tanto el campo fue el gran baluarte del Partido Nacional. Ahora es el Frente Amplio que domina la ciudad, mientras el campo sigue siendo fiel a los blancos. La historia dice que Montevideo, con su escaso tamaño y su gran población ha vivido siempre a expensas del trabajo del interior del país. Allí se produce, se cosecha, se cría ganado, se tropea y se engorda para generar divisas al país. Los pueblos del interior y sus pequeñas empresas y comercios, florecen o cierran al compás de la suerte de este sector, mientras que en la capital lo que se engorda es la burocracia. Cada vez hay que atender más funcionarios públicos, la multiplicación como panes bíblicos de los recursos para atender a los sindicatos instalados en Montevideo (y su vecino Canelones), y eso cuesta dinero que se quita al interior del país y sus ciudades.

Mas allá de esta realidad -que es todo un tema que el país no ha logrado resolver-, las municipales de Montevideo llevaron a la segunda mujer a ocupar el cargo máximo. Antes que Carolina Cosse ya lo había hecho Ana Olivera, en una época en que el FA hacía de la candidatura única un tema cuasi sagrado. El alto porcentaje de votos en blanco y lo cuestionado de su gestión lo llevó cinco años después a una triple candidatura (Daniel Martínez, Lucía Topolansky y Virginia Cardoso), que repitieron en estas elecciones con Cosse, Álvaro Villar y Daniel Martínez, que en ese orden se ubicaron en número de sufragios. El Frente Amplio logró un 53% de los votos, mientras que la candidata de la coalición republicana, Laura Raffo anduvo por el 40%.

Nada nuevo, son cifras históricas que punto más punto menos se repiten desde 1990, cuando el FA alcanzó la Intendencia de la mano de Tabaré Vázquez. El número de votos del Frente siempre se ha movido en el entorno del 50%, mientras que la suma de los restantes partidos, ya sea en forma independiente, con concertación o con coalición queda bloqueado en un 40%. Un dato no menor; en la definición de las elecciones nacionales, en la instancia del balotaje entre Luis Lacalle Pou y Daniel Martínez, este último obtuvo en Montevideo el 57% de los votos, contra un 43% del actual Presidente.

El triunfo de Cosse fue tremendamente meritorio, porque arrancó mal en la campaña y la tuvo que pelear palmo a palmo. De acuerdo con Cifra -que fue la encuestadora que siguiendo la tradición de su fundador Luis Eduardo González se la jugó y cumplió en el desenlace electoral- a principios de julio, cuando se reinició la campaña electoral, Martínez lideraba la encuesta con 23%, Villar lo seguía con 17% y Cosse, hoy intendenta, figuraba en último lugar con 13%. En tres meses remontó de ese último puesto para terminar ganando con comodidad.

Su discurso ante la dirigencia frenteamplista y los medios de comunicación fue muy sobrio y equilibrado. Destacó las llamadas de felicitaciones del Presidente de la República y de la Vicepresidenta, quedaron en reunirse para hablar y buscar puntos de encuentro que mejoren la situación de la ciudad y los vecinos e incluso buscar las formas de trabajar juntos. Luego abrió una instancia de preguntas que respondió en el mismo tono. Bienvenido el diálogo entre quienes tienen la responsabilidad de gobernar.

Un párrafo aparte para el Partido Nacional y Laura Raffo. Mientras los blancos no entiendan que para pelear o tener una mejor calificación entre los montevideanos deben planificar y trabajar mucho desde el pique y no apenas unos pocos meses antes de los comicios, nunca van a poder cambiar su escaso arrastre en Montevideo. Lo que sus dirigentes hacen en el interior, deben hacerlo también en Montevideo. En cuanto a Laura Raffo, cumplió a cabalidad, con garra, inteligencia y coraje la misión imposible que se le había encomendado. Peleó hasta el final y será recordada por ese espíritu de combate y por la formidable parada de carro que le hizo al expresidente Mujica. Con enorme calidad, le dio una formidable lección de gente y lo dejó en ridículo. Sobresaliente Laura y éxito en el futuro.

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