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Las últimas noticias son las peores

En el Uruguay, las escuelas críticas son muchas. La coordinadora nacional del programa “Escuelas Disfrutables”, Ana Everett, dijo:
-- “Todas las escuelas públicas están categorizadas según el nivel de criticidad del contexto socio-económico cultural de las familias de los alumnos”. “A partir del nivel educativo de los hogares, del índice de necesidades básicas insatisfechas y del nivel de integración social, se configuran cinco grupos de escuelas. Desde las que tienen valores más críticos, hasta barrios con mejores condiciones de vida”, explicó.
“En esos grupos hay cerca de 70.000 alumnos. Los grupos uno y dos son los que tienen violencia, algo que no está presente en todos los sectores, las familias naturalizan la violencia y la transmiten a sus hijos como prácticas de relacionamiento y estos las trasladan a la escuela”, señaló Everett.(El País, 5/5/13).
Pablo Da Silveira dijo:
-- Uruguay tenía un 33% de jóvenes entre 18 y 20 años que habían finalizado la educación medi

En el Uruguay, las escuelas críticas son muchas. La coordinadora nacional del programa “Escuelas Disfrutables”, Ana Everett, dijo:
-- “Todas las escuelas públicas están categorizadas según el nivel de criticidad del contexto socio-económico cultural de las familias de los alumnos”. “A partir del nivel educativo de los hogares, del índice de necesidades básicas insatisfechas y del nivel de integración social, se configuran cinco grupos de escuelas. Desde las que tienen valores más críticos, hasta barrios con mejores condiciones de vida”, explicó.
“En esos grupos hay cerca de 70.000 alumnos. Los grupos uno y dos son los que tienen violencia, algo que no está presente en todos los sectores, las familias naturalizan la violencia y la transmiten a sus hijos como prácticas de relacionamiento y estos las trasladan a la escuela”, señaló Everett.(El País, 5/5/13).
Pablo Da Silveira dijo:
-- Uruguay tenía un 33% de jóvenes entre 18 y 20 años que habían finalizado la educación media. Los demás países de América del Sur estaban peor. Hoy, nosotros seguimos igual y muchos nos pasaron. En Chile, el 80% de los jóvenes entre 18 y 20 años tiene la educación media terminada. La tasa de egresos de jóvenes de la enseñanza media es más del doble que la nuestra. En el 2006, Perú había llegado al 65%; Colombia al 60%; Brasil al 51%; México al 41%. Todos nos pasaron. Miremos la prueba de lectura: Chile subió de 410 puntos en el año 2000 a 449 puntos en 2009. Brasil subió de 396 a 412; Perú, de 327 a 370; México, de 400 puntos en 2003 a 425 en 2009. Colombia, subió entre 2006 y 2009, de 385 a 413 puntos. Uruguay, entre 2003 y 2009, perdió 8 puntos. (Hasta aquí Da Silveira, UyPress, 26/7/12).
Ahora llegan noticias más recientes, con resultados mucho peores. Según el Pisa, Uruguay ocupa el último lugar entre todos los países censados, en cuanto a repetidores en los barrios pobres.
En cuanto a esos repetidores, el mejor promedio de la Ocde (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos) es del 20%. El promedio del Uruguay que está en el otro extremo, es el 58% de repetidores. El porcentaje negativo del Uruguay es destacado como el más bajo entre todos los países analizados; nuestra desgracia supera el promedio de cualquiera de los 61 países miembros de la OCDE. Lo repito para que no haya dudas.
Los países que siguen a Uruguay con mayores porcentajes de repetidores, en contextos socioeconómicos desfavorables, son: Túnez con el 54% repetidores, Bélgica y España con el 53%, Luxemburgo con el 51%,.... Ocde advierte que la repetición no es una solución aconsejable.
El informe propone para paliar la crudeza de la repetición, darle más tiempo de clase a los alumnos que quedan atrasados y adaptar las lecciones a sus necesidades. Una propuesta sabia, cuando el porcentaje de repetidores prácticamente no existe, ni en las escuelas y ni en los liceos, que son, sin excepción escuelas de doble horario. El doble horario es un modo de repetir la enseñanza, sin humillar, ni alterar el futuro del estudiante. La letra con tiempo, entra. En un estudio del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) sobre el rendimiento de los estudiantes de la región, en las pruebas PISA, según su nivel socioeconómico, Uruguay presentó la brecha más grande, entre alumnos ricos y pobres en el 2012.
Otro análisis de resultados en las pruebas PISA 2012, había revelado que el 10% de los jóvenes uruguayos de las zonas ricas, obtuvieron resultados en pruebas similares, al 10% más pobre en Corea, Singapur o Hong Kong. El dato surgió del estudio de las pruebas PISA entre 65 países participantes y fue realizado por el World Post. El estudio apuntó a probar que la situación de los alumnos de hogares ricos, no hace, necesariamente, alumnos competentes a escala global. Por supuesto, las graves diferencias comprobadas, no toman en cuenta la falta de institutos de doble horario, en el Uruguay. (Fuente: Diario El País, 30/10/14).
Del fracaso de la educación uruguaya, no son responsables los niños, es el Estado el culpable, que gasta su dinero sin tener un un orden de prioridades. Hace años, Carmen Tornaría hizo notar la clave, que motiva el desastre.
-- “Los problemas que tiene la educación uruguaya, no se arreglan con plata. Los recursos son necesarios, pero eso solo, no es suficiente. Acá lo que hace falta son ideas rectoras. Faltan planes y más concretamente, faltan escuelas de tiempo completo.”
LA familia de los chiquilines repetidores, no los puede defender, del golpe bajo de una repetición llevada al 58%. Entonces culpa al niño y sucede como algo natural, cuando es una forma del homicidio, mata por inanición cultural. Se castiga para siempre a más de la mitad de los niños, por el mero hecho de ser pobres.
No necesito mostrar nada para fundamentar esta afirmación; me basta mostrar que los países que nos derrotan, educan durante más tiempo. Ningún país triunfante en cuanto a educación, retiene a sus alumnos durante un horario sabidamente insuficiente. También la enseñanza en escuelas de doble horario en el Uruguay, prueba lo que digo. Y en el caso de los niños pobres, lo dicen a gritos. Se hace difícil entender la tolerancia frente a esto que todos sabemos y nadie arregla.
El Estado puede someter a los más indefensos; puede condenarlos a no saber ni entender, para el resto de su vida y nadie se mueve.
El que no tiene Primaria bien cursada no puede cursar bien en secundaria, se desorienta en el liceo; y mucho menos puede alcanzar después. Alternar en el nivel terciario, en la Universidad, si al ingresar, está mal preparado. Cuando sucede que nadie los ayude a formarse, los muchachos se forman en la calle. Los uruguayos se quejan de todo, menos del mal que se le hace a los chiquilines. Dejan que el Estado los obligue a ingresar a una determinada escuela o liceo donde se sabe de antemano, que la repetición supera, año a año, el 50%. La injusticia cultural se perfecciona desde la inscripción obligatoria a ingresar a una escuela o un liceo que califica como muy malo. Malo para sus estudiantes por la incapacidad de ese determinado instituto.
¡Pobres generaciones así maltratadas! ¡Pobre país así quebrado! Cada sociedad convive, según el modo de ser de sus ciudadanos y los ciudadanos actúan de acuerdo a como fueron formados.
Cuando una comparación nos humilla; cuando nos enteramos que los números que no mienten dicen que “los jóvenes uruguayos hijos de ricos obtuvieron resultados en las pruebas similares correspondientes, al 10% más pobre en Corea, Singapur o Hong Kong”; o cuando nos dicen que los jóvenes de nuestros barrios pobres, “califican en el peor lugar cuando se examinan los repetidores del mundo, quienes estamos al cabo de nuestra vida, sentimos que el ánimo se nos llena de impotencia y de amargura; entrevemos un futuro en caída, ajeno a nosotros, que crece indefectible; como una maldición.
El tiempo que nos toca vivir está cuajado de horribles catástrofes en el planeta, cuya noticia nos llega como una lluvia dramática, durante horas y horas. Y así se va desgastando la conmiseración. ¿A tal grado desgastan, que llega un momento en el cual, tampoco nos conmueven nuestros niños disminuidos, en lo que más importa, en su modo de ser?
¿Dónde están los héroes que defiendan al Uruguay cuando se entierra el pasado, sin preparar el futuro?

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