Ricardo Reilly Salaverri
Ricardo Reilly Salaverri

Tout c’est politique

Un matrimonio ahorra para comprar una austera casa. Llega a juntar 40 mil dólares, medida de uso en el país. Están cerca de llegar al fin deseado. El marido, no tiene mejor idea que tomar la mitad de la suma y jugarla en el casino. Pierde. ¡Chau casa por un rato largo!

En toda economía, desde la más pequeña —familiar— a la nacional y la internacional, situaciones como la relatada ante causas iguales tienen iguales consecuencias.

Expreso lo anterior porque nunca escucho a los economistas de más renombre en conferencias, paneles, reportajes, etc., a los que atiendo, evaluar el daño que la mala praxis de la administración nacional ha tenido para el pueblo uruguayo. Con pérdidas, por negocios mal hechos durante la era frentista. La única explicación que encuentro para ello es que en la República todos somos estadodependientes, por lo que cantar la justa, como diría el inolvidable Dr. Jorge Batlle, implica para los sabios de moda, perder la oportunidad de conseguir consultorías, arreglar problemas de clientes, y lograr canongías o sinecuras de índole diversa. El pueblo y su estado tienen ubre generosa.

De mi primera visita a Francia, más de 40 años atrás, traje un libro de dibujos de humor político, en tiempos de guerra fría (EE.UU. vs. URSS). Su talentoso autor Wolinsky, era un miembro del partido comunista que por entonces existía en ese país (cuando el atentado al semanario Hebdo por terroristas musulmanes —ya viejo— supe fue una de las víctimas fatales). El título de la obra es: "Tout cest politique". Todo es política.

Otra fuente encontradamente distinta, por aquel tiempo, el notable ciudadano que fue el Dr. Alberto Gallinal Heber, compatriota nacionalista, reclamaba mi atención, y decía lo mismo. El ciudadano que actúa en la cuestión pública y el que no lo hace por acción u omisión están —ambos— haciendo política. Incluida la economía. La actitud de cada uno influye, en el gobierno de un país o una municipalidad. Lo subrayo porque más de una vez cuando a eminencias tecnocráticas del tema económico, desde auditorios calificados, veo se les pregunta por el perjuicio gigante que los desastres del Frente Amplio han ocasionado y ocasionan al pueblo, los sabios, después de jugar con numeritos y estadísticas, más o menos responden: "perdón que no conteste, eso es política, lo nuestro es materia técnica". Y, a otra cosa mariposa. Iluminados e iluminadas patriarcas de la conciencia iniciática, sepan como enseñaron Wolinsky y Gallinal Heber que todo es política.

Terminaré por lo expuesto, con la libreta del "debe" y "haber", del matrimonio del comienzo, diciendo que el agujero fiscal histórico que unos por incompetentes y otros vaya a saberse por qué cosa nos han hecho en la era "progresista" (Ancap, Fondes, ALUR, Envidrio, Pluna, Alas U, Antel Arena, 70.000 empleados públicos más, déficit del estado central de un 4% del PBI, y otros), son inapelablemente responsables, de la angustia del trabajo y la producción agropecuaria, industrial, del comercio y los servicios, y de los hogares de los compatriotas más humildes, que ahora y en el mañana inmediato próximo, nos verán insertos en severo padecimiento social.

Se precisan capitanes de tormenta. A la ciudadanía corresponde recordar que su acción u omisión es siempre hacer política.

En una sociedad libre criticar es fácil. Hacer política es posibilidad de todos.

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