Ricardo Reilly Salaverri
Ricardo Reilly Salaverri

¡Saltó la liebre!

Finalmente —lo dicen las noticias— la liebre ha saltado debajo: la misión que se asigna como prioritaria al candidato presidencial Dr. Tabaré Vázquez es el llamado a una convención constituyente para reformar la Constitución. Responde a que el Frente Amplio obedece las consignas del Foro de San Pablo, que sustituyó desde 1990 a las abatidas internacionales de comunistas del “plan Cóndor“ armado en el caribeño reino castrista.

Finalmente —lo dicen las noticias— la liebre ha saltado debajo: la misión que se asigna como prioritaria al candidato presidencial Dr. Tabaré Vázquez es el llamado a una convención constituyente para reformar la Constitución. Responde a que el Frente Amplio obedece las consignas del Foro de San Pablo, que sustituyó desde 1990 a las abatidas internacionales de comunistas del “plan Cóndor“ armado en el caribeño reino castrista.

¿Se precisa después de todas las elecciones que tenemos por delante un nuevo llamado a comicios para una constituyente, que signará de ser Vázquez presidente la totalidad de su mandato en medio de encarnizados enfrentamiento entre los republicanos uruguayos y los fascistas bolivarianos?

Hemos señalado que el mandato del foro citado es destruir la separación de poderes, concentrar el poder en burocracias autoritarias y derogar las garantías constitucionales del art. 7° de la carta magna. Que reza que los habitantes de la república deben ser respetados en el goce de su ”vida, honor, libertad, seguridad, trabajo y propiedad”, solo regulables por leyes “que se establezcan por razones de interés general”. Acá se quiere una Justicia subordinada al mejor estilo chavista, o estalinista, que admita la arbitrariedad gubernamental.

Y, no es casual que improvisados y nuevos constitucionalistas expresen que estudian las reformas de Venezuela, Argentina, Ecuador y Bolivia, como musa inspiradora. Y que a desconocidos cerebros del nuevo Derecho Público se sumen las inspiradas propuestas de Lucia Topolansky, Juan Castillo y otros camaradas del “rompantodo”.

Fue Artigas, quien dijo “mi autoridad emana de vosotros y cesa ante vuestra presencia soberana “ y fue el prócer, en las Instrucciones del año XIII, quien para afirmar la institucionalidad republicana afirmó la necesaria separación de poderes en ejecutivo, legislativo y judicial atendiendo a los acontecimientos constituyentes de los Estados Unidos y de Francia.
Estados Unidos, la mayor democracia del mundo mantiene hasta hoy su única Constitución de 1776 y ¿alguien se enteró de que Francia juegue con su ley fundamental todos los días?

La acción de nuestra Suprema Corte de Justicia en el período de gobierno que termina fue ejemplar. Los fallos imparciales y ajustados a derecho de la Corte, respetando pronunciamientos plebiscitarios y los derechos fundamentales del pueblo, indignaron a gobernantes que si por algo se caracterizan es por sus antecedentes penales y su falta de formación cultural.

Pasada la elección del domingo que viene presionado Vázquez de ser presidente, por ultras con presencia mayoritaria, dicen sus dirigentes públicamente hoy que deberá convocar a elecciones para una asamblea constituyente y que instalada ésta, se redactará una nueva constitución a partir de los engendros, que tienen desde hace rato en reserva. Será una lucha encarnizada entre los republicanos patriotas y los bolivarianos, gastará por años las energías nacionales, no será de controversias leves porque están en juego la libertad o la opresión, y paralizará los impulsos de los agentes económicos azorados ante un mar de incertidumbre.
Si ganase Lacalle se sabe que no habrían mayorías parlamentarias regimentadas y el Derecho sería regla asentada en nuestra organización social.

Y… si mañana hay que dar combate cívico, los republicanos estamos prontos. 

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