Ricardo Reilly Salaverri
Ricardo Reilly Salaverri

Sacarse los miedos

Empezó la transición. El voto real del Frente Amplio es el 39% de octubre. El crecimiento cuando la definición presidencial de noviembre fue provocado por la campaña del miedo, en el denominado “voto a voto” desarrollado por el oficialismo en todo el país.

Empezó por la tergiversación de lo ocurrido en el 2002, una tragedia social, superada heroicamente por el Dr. Jorge Batlle como Presidente de la República con el apoyo de los partidos fundacionales, enfrentando exitosamente a “pestes” catastróficas llegadas desde el exterior. La fiebre aftosa que impidió la exportación de nuestras carnes por dos años y el tsunami financiero venido de Argentina -con cierre de bancos y perjuicio a miles de ahorristas, trabajadores y jubilados.

El Dr. Tabaré Vázquez y sus correligionarios querían que se declarara el default -el no pago de los compromisos financieros internacionales- lo que hubiese llevado a una disparada fenomenal del valor del dólar y una inflación infinita.

En los comicios de noviembre influyó la campaña promovida por dirigentes políticos y sindicales oficialistas respecto del “te van a sacar” el empleo, los consejos de salarios, las 8 horas, los beneficios sociales, incluyendo hasta el Carnaval.

Sobre esto comparto una columna periodística reciente titulada “No fue Manini sino el miedo”, escrita por Miguel Arregui, en El Observador, el 1/12/019. Recuerda que parte de los miedos promovidos referían a Planes del Ministerio de Desarrollo Social en el marco del Plan de Equidad que llega a 380.000 personas, e incluye la Tarjeta Uruguay Social que entrega de 1.500 y 6.000 pesos a 60.000 hogares con prescindencia de otros planes o servicios.

Las asignaciones familiares creadas en 1943 que benefician a más de 100.000 niños a cargo de trabajadores o jubilados, no necesariamente pobres. Y, muchas deducciones del Impuesto a la Renta de las personas físicas por tener hijos a cargo.

Las expresiones del Gral. Guido Manini Ríos divulgadas en la veda no tuvieron influencia grave en el cambio de humor registrado entre la primera y la última vuelta electoral, en un país en el que las corporaciones dominadas por sectores radicales de izquierda hacen y violan cuanto límite legal se les ocurre y la crítica política hace mutis por el foro.

Fue sí negativo, el pronunciamiento de una institución de retirados militares dictado fuera de tono y oportunidad. Respecto del Gral. Manini y el movimiento de reciente formación Cabildo Abierto es indudable que fue decisivo en el resultado obtenido por la coalición multicolor.

La trayectoria de Manini en su carrera militar activa fue avalada e impulsada por el gobierno frenteamplista. Y, su lealtad a la coalición de gobierno actual, habida cuenta de sus categóricas definiciones, no debe merecer dudas. Lo que vale resaltar, ya que -amén de los dos canales públicos que pagamos todos y son comités frenteamplistas de base- una extendida parte de noteros e “informativistas” de la radio y TV privados, siembran dudas y revelan un inocultable sesgo político a favor del Frente Amplio.

La actitud abierta, espontánea y conciliadora del presidente electo Luis Lacalle Pou exhibida en estos días, es indiscutible. Ante los malintencionados y los augures del fracaso vale evocar: “Saber que se puede querer que se pueda/Quitarse los miedos sacarlos afuera/Pintarse la cara color esperanza/Tentar al futuro con el corazón…” (Diego Torres, “Color Esperanza”).

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