Ricardo Reilly Salaverri
Ricardo Reilly Salaverri

La mona y la seda

El Antiguo Testamento serán palabra de Dios o mera recopilación de experiencias de la naturaleza humana, según quien les considere, pero, enseña sobre circunstancias permanentes de ésta última.

"Todo cambia en el mundo — decía "el viejo" Herrera"— menos la flaca naturaleza humana". Adán y Eva tuvieron dos primeros hijos: Caín y Abel. A Dios le satisfacían más los sacrificios que le hacía Abel. Enterado Caín en un arranque de celos y envidia lo asesinó. Había nacido el "instinto revolucionario…".

Como anarquista biológico no me gusta me impongan reglas, desearía la libertad infinita, y menos que me quieran meter la pesada, conducta constante de cuanto emprendimiento de transformación socialista de la sociedad ha conocido el mundo moderno. Marxismo-leninismo (Marx, Lenin, Trotsky, Fidel Castro), nacional socialismo (Hitler), socialismo nacional (Mussolini) chavismo, etc. En nuestro país hay una línea histórica irrefutable que lleva del anarquismo de fines del siglo XIX, al marxismo leninismo del partido socialista de Emilio Frugoni y del partido socialista al partido comunista sucursal de la Rusia soviética, al socialismo de Vivián Trías y a la delincuencia terrorista de tupamaros y organizaciones afines.

Un liberal, es un republicano, un creyente en la libertad y los derechos humanos, en la existencia de valores esenciales para la convivencia basados en el respeto a los demás, en la separación de los poderes, para que se controlen recíprocamente. Sabe que las mayores libertades, cimiento del progreso científico y tecnológico de la humanidad, tienen que tener límites para hacer posibles la convivencia humana pacífica. En síntesis, un liberal es un anarquista informado. Es lo que hay Bakunin.

Contra esta línea de ideas en el país se levantaron y levantan los agentes del "rompantodo" prometiendo el Edén igualitario. El igualitarismo es contra-natura. Los seres humanos son todos distintos en inteligencia, oportunidades, salud, azar, etc. y como en una carrera de 100 metros llanos habrá uno o dos que llegan primeros y otros que llegan últimos. Y, es un juego abierto, un terrorista, sin formación cultural, inteligencia, inepto para construir algo y mentiroso contumaz, puede ser presidente de la república, y quebrar de la hacienda pública. Los uruguayos lo sabemos.

Un presidenciable frentista, el Ing. Daniel Martínez, del conglomerado en el que mandan comunistas, tupamaros, y socialistas (del espía checo Vivián Trías), iniciador de la gestión en Ancap que su camarada Sendic, que lo remplazó, dice no hizo más que continuar (agujero estimado en 1.200 millones de dólares) por estos días arguye que su partido no es marxista leninista (¿es alienígena?). Y después de todo lo despotricado contra el Hotel Conrad cuando por ley el gobierno del Dr. Lacalle Herrera promoviese su construcción a favor del atractivo turístico del país, acaba de celebrar allí una olla popular a mil dólares el ticket, con asistencia de lo más lustroso de la enriquecida nomenklatura gubernamental.

Habla de empresa privada y de gobernar en diálogo con otros partidos ¿Alguien se imagina al Pit-Cnt dialogando racionalmente, o a los tupamaros y comunistas respetando el estado de Derecho, la propiedad privada y el derecho a trabajar de los empleados que no comparten una huelga? Aunque la mona se vista de seda mona se queda. Sabiduría popular.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos