Ricardo Reilly Salaverri
Ricardo Reilly Salaverri

¡Gracias, señores!

El seudo “progresismo” e “izquierda” vernáculos se opone sistemáticamente a iniciativas de desarrollo que ayudan a dar empleo, mejorar retribuciones, solventar a 300 mil empleados públicos y 900.000 pasividades, así como a la educación pública gratuita, la cobertura sanitaria de la población y las posibilidades de desarrollo de planes de vivienda, apelando a un abreviado inventario.

Mantiene curiosos maridajes. Para la Ing. Cosse, Cuba y Venezuela no son dictaduras. El Ec. Bergara exhibe orgullosamente su foto abrazado al castrista Díaz Canel en La Habana, el sindicalista Abdala llevó “el abrazo del pueblo uruguayo” al macabro histrión Nicolás Maduro, y el camarada Andrade afirmó que en Nicaragua hay democracia porque hubo elecciones (se olvidó que con los candidatos opositores presos, la prensa amordazada y un 20% de votantes del padrón). Lo que va dicho como reducida muestra.

La negatividad no da tregua. Durante las presidencias de los doctores Julio María Sanguinetti y Luis Alberto Lacalle se opusieron a la forestación, la ley de zonas francas, la reforma de la seguridad social, la lucha contra la inflación, las obras de iniciativa público-privadas (dobles vías de Montevideo con Maldonado y Colonia y aeropuerto de Laguna del Sauce), la ley del hotel casino Conrad, la privatización de los puertos comerciales; y pidieron el default -quiebra- del país en la gestión del Dr. Jorge Batlle. Que en instancias críticas concretó la renegociación voluntaria de la deuda externa e impulsó al actual aeropuerto privado de Carrasco, y la primera planta de UPM; dicho todo dejando a un lado infinitas realizaciones más. Y hoy… la negación se renueva.

Un tema -objeto de ataque- es la extensión de la concesión en el puerto de Montevideo, de una terminal de contenedores al grupo empresarial encabezado por la empresa belga Katoen-Natie, asociada con la ANP en Terminal Cuenca del Plata S.A. (con una participación accionaria del 80% y 20%, respectivamente). La pasada administración frentista incumplió compromisos internacionales y contractuales con este grupo. Ocasionando daños que fundaron un potencial reclamo arbitral internacional estimado en 1.500 millones de dólares. Hoy esto se ha resuelto acordando la concesión de la playa citada de 30 a 50 años -plazo similar al otorgado por el gobierno del presidente Vázquez a la finlandesa UPM respecto del proyecto actualmente en ejecución- a cambio del compromiso de una inversión de 460 millones de dólares, a desarrollar desde ya posicionando a nuestro principal puerto de forma notable dentro de la hidrovía de la Cuenca del Plata.

En esta línea de acción el gobierno viene de renovar una concesión a la empresa Puerta del Sur S.A., del Grupo Corporación América, que lidera el argentino Eduardo Eurnekian gestora exitosa de la construcción y gestión de los aeropuertos de Carrasco y Laguna del Sauce. En Carrasco permitió superar una carencia que adolecíamos, enriqueciendo la imagen del país. Se le ha dado además la concesión de 6 aeropuertos del interior algunos en desuso y estado deplorable. Con el compromiso de invertir en ellos unos 65 millones de dólares de inicio que se incrementarían en el futuro inmediato. El acuerdo tiene base legal y solo cabe decirle ¡gracias! a Puerta del Sur S.A. Como a todas las grandes empresas que se juegan al país e invierten y afirman nuestra soberanía nacional.

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