Ricardo Reilly Salaverri
Ricardo Reilly Salaverri

Fuera de control

Cuando este era un gran país, se comentaba con humor que en Uruguay durante el verano nunca hubieron fechas patrias.

La conclusión se basaba en que desde los charrúas hasta hace un tiempo el clima cariñoso enmarcado en el sol y la playa se ocupaban de pacificar los ánimos.

Solía serlo hasta que una banda de delincuentes mediante el terrorismo, organizados para hacer del Uruguay una Cuba castrista, irrumpió con crímenes alevosos y abominables.

Un hito fue el "verano caliente" de la década del 60 del pasado siglo en Punta del Este que malogró una temporada de turismo entera con perjuicio irreparable para los trabajadores y empresarios compatriotas que allí dejaban empeño para sostener a sus familias.

Fue parte de un alud delictivo, que nos llevó al gobierno de facto. Y, a la salida del mismo, retornada la democracia los adalides de la huelga y el paredón, llegaron al gobierno mediante el voto popular y nos vienen conduciendo con sus agrupamientos afines —socialistas de Vivián Trías, comunistas y otros— a una crisis moral y material que parece no tener fin.

Cuando hablamos de valores perdidos se olvida que ellos, son producto de la historia milenaria de Occidente, traducidos en normas de Derecho, que permiten la mejor convivencia humana. Hacen a la familia, el respeto de personas y bienes ajenos, el hablar con la verdad, el respetar la ley, el trabajo honesto, y en definitiva, en no hacer a otros lo que no nos gusta que nos hagan a nosotros mismos.

También se olvida, que la tarea de las fuerzas disolventes de cuño marxista se apoyan en el principio opuesto que afirma que ético es lo que sirva a la "revolución" socialista (comunista, tupamara, castrista, chavista, etc.) y contribuya a tomar el poder. Así suponga matar a los padres, fomentar la delincuencia, apoderarse de la educación pública, destruir la familia tradicional, corromper el Estado, saquear a la ciudadanía más laboriosa con impuestos confiscatorios, y en definitiva, tirar abajo por los medios que sean al "orden burgués".

Ilustración reciente. En el interior colapsan puentes símbolo del abandono de la obra pública nacional. Los cajeros en el país de primera y de la cárcel financiera prácticamente han desaparecido ( la última perla ha sido la voladura de uno de ellos en el shopping de Punta Carretas). Al abigeato moneda corriente en toda la campaña se ha sumado la venta ilícita del ganado que pastaba en el campo por un dador de tierra en pastoreo, el que fue adquirido por varias personas incluyendo a empresarios de renombre. Y, abreviando, es pública la confesión por parte de los jerarcas competentes de la administración nacional, de que un elusivo "rango meta", el supuesto logro de objetivos del quehacer gubernamental es inalcanzable, lo que continuará sin alternativas distintas por lo que queda de la actual gestión del Dr. Vázquez. Cosas tales como la educación, la seguridad pública (las rapiñas y homicidios al alza), el déficit fiscal y la salud son de las "cositas" postergadas.

El desquicio del gasto público, particularmente el dispuesto a dedo, es otra historia con sus recientes adalides estelares: el Antel Arena y la compra del museo Gurvich… Y, que el Ministerio de Educación y Cultura pague los estudios en instituciones privadas (amigas del régimen) a los hijos de sus funcionarios, suma a la crisis moral. Se ha perdido el control de la situación nacional.

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