Ricardo Reilly Salaverri
Ricardo Reilly Salaverri

Desobediencia civil

El derecho de resistencia a la opresión es un derecho humano que aunque no registrado en el texto escrito de las cartas constitucionales de los países regidos por la democracia liberal, es un derecho natural aceptado.

Frívolamente, los capitostes de un régimen que practica crímenes de lesa humanidad festejaron con baile y salsa en Caracas la reciente masacre a palos y tiros de desarmados ciudadanos. Arrasados por bandas armadas irregulares -inspiradas por infiltrados funcionarios cubanos en los comités de defensa de la revolución de Cuba- y por la policía militar (guardia nacional). Impidieron ingresar comida y medicinas. El gobierno de nuestro país -no obstante- busca dar respiro a la satrapía. Niega hasta la emergencia humanitaria cuando debieron mandar tardíamente medicinas a uruguayos residentes en territorio venezolano. Lo que a una uruguaya costó la vida al sufrir un accidente cerebro vascular, debida a la falta de medicamentos de uso corriente para controlar la presión arterial. La actitud les pinta de cuerpo entero.

Abortado brutalmente el ingreso de alimentos y medicinas, hay quienes vieron en ello una victoria del despotismo. Más allá de la firme posición de los Estados Unidos de América que ha alimentado la amenaza de una acción militar, los hechos desmienten tal posibilidad. El Grupo de Lima y la Unión Europea, Canadá y Australia, y un conjunto de más de 50 países del mundo libre respaldan la movilización encabezada por el presidente encargado Juan Guaidó, quien tras fortalecer su posición con visita directa a los presidente de Brasil, Argentina, Colombia y Paraguay, ha retornado indemne al territorio venezolano en olor de multitud. Pese a las amenazas del dos del régimen bolivariano Diosdado Cabello de que lo recibirían en el aeropuerto con “coscorrones” .Estuvo de paso en el aeropuerto de Laguna del Sauce, sin que alguien tomase noticia en nuestro gobierno . El apoyo internacional se basa en la ley internacional. En Venezuela lo esperaban los embajadores de Argentina, Brasil, Chile, Ecuador, Canadá, Estados Unidos, España, Alemania, Países Bajos, Francia, Portugal y Rumania . El chavismo es entreguista. Los respaldos al régimen de China, Rusia, Irán (incluyendo grupos terroristas islámicos) y fundamentalmente Cuba, artífice de la represión al pueblo en Venezuela, no tienen grandeza moral. Se basan en fríos intereses. Cuba, país quebrado, es un vampiro que chupa de la reducida riqueza del pueblo venezolano. China ha invertido en petróleo, oro, y colton. Y, ha prestado 60.000 millones de dólares al gobierno bolivariano. En pago se lleva el 40% de la producción de petróleo. Teme por su posición. Rusia, a su vez, realizó ventas gigantescas de equipos militares al narco gobierno y quiere cobrar. Al tiempo que las petroleras Rosneff y Lukoui poseen inversiones en Venezuela, mientras aviones rusos se sospecha fundadamente, están trasladando oro desde este país al exterior (Pérez Llana, Clarín, 4/02/19).

El pueblo venezolano está en la calle. Las principales organizaciones sindicales, reunidas con Guaidó, han anunciado un comienzo de movilizaciones que tienden a la desobediencia civil parando la administración pública. Los sucesos -la pasividad- expresan un quiebre en la verticalidad del mando respecto de militares y policías. Venezuela -al cierre de esta columna- está más cerca de una heroica salida democrática.

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