Ricardo Reilly Salaverri
Ricardo Reilly Salaverri

Crónica de prehistoria

Un relato dice Dios se apareció un día en el cielo y anunció con estruendo universal que en una semana se acabaría el mundo.

Se produjo en el planeta una avalancha incontenible de viajeros que querían trasladarse a nuestro país al impulso de una generalizada convicción: en Uruguay todas las cosas pasan más tarde.

El sistema de relaciones laborales del país, con un ministro en el ramo que es cabeza de la acción sindical, se rige por pautas establecidas en la década de los 40, del pasado siglo. Los consejos de salarios por rama de actividad de entonces se ubicaban en un mundo industrial y un país distinto al del robótico siglo XXI. Además, la elección de delegados debía hacerse por votación, a diferencia de lo actual en que se eligen a dedo. Prontamente el partido comunista encontró campo fértil para desarrollar la lucha de clases y la negociación colectiva por rama -no por empresa- como pasa en los países desarrollados del mundo, lo que permite a una organización política reducida y militante asumir la representación visible y de facto de los intereses de los trabajadores y proyectarla al plano electoral.

La agrupación política más exitosa en la obtención de cargos políticos y de confianza desde 2005 hasta hoy ,es el PIT-CNT. Tuvo y tiene ministros, subsecretarios, directores de secretaría, presidentes y directores de entes y una multitud de posiciones que ninguna otras fuerza frentista ha logrado.

No necesariamente son lugares ganados por oposición de méritos. Con fundamento , un fallo del Comité de Libertad Sindical de la OIT dice que la supeditación del movimiento sindical a un partido político es una lesión a dicha libertad. Por la sencilla razón de que frente al botín electoral se pierde de vista el real interés de los trabajadores, que no es ajeno al del país en su conjunto. Es necesario no olvidar -además- que los agitadores “ ideológicos” usan a la OIT solo en lo que les sirve. Y, que con tozudez propia de la ideología que les aturde entienden que ocupar plantas es parte del derecho de huelga -único derecho que les interesa indeclinablemente- con ignorancia del derecho de los trabajadores no huelguistas a trabajar, de la propiedad privada o estatal y del orden público. Ya que en definitiva esta situación como la de otras huelgas irregulares, paros perlados, de brazos caídos, paros intempestivos sin aviso, etc., son en última instancia actos de violencia sobre personas y bienes. En Estados Unidos, primera potencia mundial con situación de pleno empleo el sindicalismo no afilia a más del 10% de los trabajadores. En Japón notable potencia tecnológica, hay diálogo institucional en las empresas importantes, casi no hay sindicatos, y tiene uno de los índices de desarrollo humano más altos del planeta. En la China “comunista” emergente ¿quién dijo sindicatos? En Alemania cuarta potencia del orbe las huelgas de hecho no existen y se negocia por empresa en todos los niveles con comités paritarios. En ninguna de estas cuatro realidades que encabezan la economía mundial hay negociación por rama y consejos de salarios. Y extendidamente, las huelgas en el estado y servicios públicos esenciales están reglamentadas o directamente penalizadas. En las democracias “el patrón es el pueblo” y no hay “clase dominante” que valga.

Ahora, entre nosotros dominan los “ideológicos” que andan a Marx rogando y con el mazo acomodando(se).

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