Pedro Bordaberry
Pedro Bordaberry

Ucronía

Ucronía es “la reconstrucción de la historia sobre datos hipotéticos”. Se trata de un género literario de ficción en que se toma un hecho del pasado, se lo cambia y se desarrolla la historia desde ese punto.

Por ejemplo, la Cruzada Libertadora que se inició en la Agraciada fracasó. Lavalleja, Rivera y Oribe, fueron derrotados. Hoy hablamos portugués, somos parte del Brasil que ganó la Copa Mundial de 1950 y Luis Suárez y Edi Cavani integran la mejor delantera de la historia con Neymar Junior.

Ucronía es lo que propone el Frente Amplio cuando anuncia que va constituir una iniciativa por la verdad acerca de lo que sucedió con las empresas públicas mientras fue gobierno.

La primera ucronía la desarrolló uno de sus dirigentes, el Sr. Brenta. Dijo que lo de Ancap y los 800 millones de dólares de pérdida es una falsedad absoluta. La segunda la propuso el expresidente Mujica cuando afirmó que blancos y colorados apoyamos la aventura de la Regasificadora.

¿Ancap no perdió 800 millones de dólares?

Entonces yo no estaba en el Senado el 28 de diciembre del 2015 cuando de apuro nos trajeron un proyecto de ley por el que se la capitalizaba con 600 millones de dólares y se autorizaba un préstamo de la CAF por otros 250 millones.

Basta con revisar las actas parlamentarias de ese día para corroborarlo. Aunque en algo tiene razón Brenta. No perdió 800 millones de dólares, perdió mucho más. 872 millones fue lo que pusimos en ese momento todos los uruguayos, pero fue más.

Cuando se llevó a cabo la Comisión Investigadora sobre Ancap tuve el honor de integrarla. Sería bueno que a la iniciativa por la verdad se sumen las actas y los informes fruto de dicho trabajo. El mío lo encuentran acá http://vamosuruguay.com.uy /informe-final-ancap/ . Tiene más de 600 citas de documentos y testimonios.

Sobre la Regasificadora pasa un poco lo mismo.

Si apoyamos ese dislate del expresidente Mujica que costó más de 300 millones de dólares, me pregunto dónde estábamos con el entonces senador Heber el 27 de noviembre de 2013 cuando convocamos al Ministro de Industria al Senado por ese tema.

Pueden sumar a la Iniciativa por la Verdad sobre las empresas públicas esas actas. Las encuentran acá: https://parlamento.gub.uy/documentosyleyes/ficha-asunto/119653/ficha_completa

En esa sesión no solo le hicimos saber nuestra oposición a un proyecto que no tenía sustento al negarse su amiga Cristina Fernández a suscribir contratos de compra de gas en firme. También pusimos al descubierto que desde el gobierno del Frente Amplio habían recurrido a una ingeniería societaria de Safis y Sociedades Anónimas que ponían en riesgo el cobro de garantías y daños. Ello para eludir el pago de impuestos en el exterior.

Los asesoró un estudio jurídico especializado en este tipo de instrumentos al que el Frente Amplio había criticado muchas veces por hacer esto. ¿Saben cuánto le pagó el gobierno del FA a ese estudio? Más de 150 mil dólares.

No escucharon, el proyecto fracasó, perdieron cientos de millones de dólares y ahora, ¡dicen que lo apoyamos!

La única explicación es que están recurriendo a una ucronía, cambiando un hecho del pasado para construir un presente y sobre todo un futuro de ficción. Lo malo es que como Alonso Quijano de tanto leer novelas, terminan creyendo en ellas y salen a enfrentar molinos de viento y gigantes.

Algunos les creen. Es que como dice la prosa que no está en el Quijote, aunque merece estarlo, “niega Sancho y vuelve a negar, que si no tienes razón, tendrás razones”.

De todas formas miremos lo bueno de esa Iniciativa ucrónica. Nos permite saber realmente qué hubiera sucedido si los pésimos administradores del FA no perdían, como perdieron, 1.600 millones de dólares en Ancap y 350 millones en la Regasificadora.

Tendríamos hoy casi 2.000 millones de dólares.

Cuántas escuelas y liceos podríamos haber construido. Cuánta inversión en ciencia y tecnología podríamos haber hecho. Cuántos hospitales de primer nivel se hubieran levantado para atender la pandemia. Se habría bajado el IRPF o elevado los mínimos imponibles. Desarrollaríamos un programa de inversión en obra pública que creara empleos y trabajo directo. Se podría haber reforzado los Caifs y los programas de primera infancia. Aumentado el apoyo a los actores culturales tan golpeados por la pandemia y al sector turístico.

Tantas cosas se habrían hecho.

Pero no se pueden hacer porque es una realidad, y no una ficción, que el gobierno del Frente Amplio hizo esos agujeros en Ancap y la Regasificadora.

Los 2.000 millones no están, se los patinaron en mala administración, aventuras de negocios inviables y desarrollismo mágico.

Es una lástima que lo que dicen Brenta y Mujica sea solo una ucronía, una ficción literaria. Si fuera verdad estaríamos mucho mejor.

Recuérdelo cuando mire el recibo del sueldo y vea lo que le descuentan de impuestos o cuando reclame más apoyo a la cultura, el turismo o la ciencia y tecnología.

La plata no está porque se la patinaron en Ancap, Envidrio, la Regasificadora, Aratirí, el Tren de los Pueblos Libres y muchas cosas más.

La realidad no es una ucronía.

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