Pedro Bordaberry
Pedro Bordaberry

Técnicos vs. populistas

Ministro, se considera un político o un técnico? -fue la pregunta que me formularon en uno de los clásicos almuerzos de ADM.

Acabábamos de presentar la estrategia de turismo del Uruguay, con la marca “Uruguay Natural“ y sus resultados. Estaba fundada en estudios de mercado, opiniones de especialistas y números.

Me permití señalar que lo contrario a político no es técnico.

Lo que existen son políticos que toman decisiones fundadas en informes técnicos y políticos que toman decisiones teniendo en cuenta sus propios intereses personales o electorales.

Estos últimos son los populistas que no miran el interés general ni la mejor solución sino el personal o el de su partido.

Viene a colación la anécdota ante el revuelo causado por los informes del Grupo Asesor Científico Honorario, la compra de vacunas anunciada por el Gobierno y la reacción de la oposición.

El Poder Ejecutivo viene tomando decisiones hace ya casi un año, escuchando al GACH. Pero, no solo a él. También escucha a otros técnicos, como los especialistas en economía y en políticas sociales.

Hace bien.

Gobernar es tomar decisiones políticas teniendo en cuenta todas los elementos. La salud, en esta pandemia, es primordial. Pero, también lo son la economía, que no es otra cosa que el trabajo y el ingreso de las familias, y lo social.

Ese delicado equilibrio fue puesto de manifiesto con crudeza y exactitud por el presidente Lacalle cuando desde el FA se pidió la cuarentena total. “¿Pretenden que vaya la Policía a meter presos a los que van a la feria a ganarse el pan para dar de comer a sus hijos” fue, palabras más, palabras menos, su respuesta.

“Tanto se padece por exceso como por falta, atinar al justo medio no es poca cosa”, afirmaba Shakespeare y aplica a hoy.

Como si fueran platillos chinos hay que mantener a todos en movimiento y eso se hace escuchando a los técnicos. Estos asesoran y el que está en el gobierno toma las decisiones políticas.

Si todos nos quedamos en casa, sin interactuar con nadie, el COVID no se transmitiría. Es obvio que eso es imposible y hasta los países que impusieron las cuarentenas más estrictas tuvieron que aceptar múltiples excepciones y no lograron acatamiento, por lo que el gobierno ha hecho bien en buscar el equilibrio.

Sin embargo, no todas son rosas en su actuación.

La compra de la vacuna parece haberse demorado. La actuación del Ministerio de Salud Pública no fue la mejor, al extremo que desde la Presidencia se tomó cartas en el asunto quitándole a fines del año pasado las negociaciones.

La última conferencia de prensa del Presidente dejó clara, en los gestos, la disconformidad con lo actuado por ese Ministerio. Pero, fiel a la tradición celeste, en la hora se hicieron un par de goles que nos colocaron en la buena senda. “A la uruguaya” y pasando sofocones se lograron firmar acuerdos con laboratorios de primer nivel.

Las reacciones políticas fueron dignas de estudio.

Los partidarios del jugador sustituido se quejaron que en la conferencia de prensa no se le mencionara. Es como pedirle al entrenador que hable del que erró los goles y no de los que entraron, cambiaron el partido y nos dieron el triunfo.

Desde el FA no lograron interpretar que un buen resultado para el país es bueno para todos, incluidos ellos.

No ven el tema desde el punto de vista técnico sino del político electoral. ¿Cómo era que se llamaba a los que hacían esto?

Veamos.

El ex Director de OPP, Álvaro García, exigió conocer de inmediato los contratos suscritos. Es bueno ese pedido de transparencia. Como también lo sería que el letrista no se olvide de los contratos firmados con UPM y Montes del Plata que el FA mantuvo en secreto cuando fue gobierno.

Eran por muchos millones de dólares más.

En el caso de las vacunas la reserva se justifica. Si se anunciaba un acuerdo antes de firmarlo se corría el riesgo de fortalecer la posición del proveedor contratante.

Por más datos preguntar al Cr. Astori lo que pasó cuando anunció antes de tiempo el acuerdo de Pluna con Campiani y compañía. Terminó saliendo de garantía de la compra de aviones que terminamos pagando todos.

Es que el pez por la boca muere.

El ex subsecretario Fernández Galeano fue más medido. Celebró el acuerdo y pidió conocer el cronograma de vacunación.

Está muy bien. Sería bueno también escuchar de alguien del FA alguna explicación de por qué cuando empezó la pandemia no tomaron ni una medida para enfrentarla, dejaron capacidad para hacer 100 test y donaron a China materiales que necesitaríamos pocas semanas después.

Lo otro que señaló fue que esto tendría efectos económicos, pero pidió más restricciones a la movilidad que, paradójicamente, traerán ¡más efectos económicos!

Un ex subsecretario de Economía se quejó de la forma del ajuste del IRPF. No le gusta que ahora se tome en cuenta la masa salarial (lo que asegura que la tasa media de tributación se mantenga). Ni crece ni decrece. Con el FA se ajustaba usando IPC y crecía.

Más allá de cuestiones técnicas es bueno recordar quién impulsó el IRPF a los tremendos niveles que tiene hoy.

¿No fueron ustedes los del Frente?

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