Matías Chlapowski
Matías Chlapowski

Cambios geopolíticos

Sería el año 1957 cuando me avisaron que el Rector de la Universidad de Fordham, me esperaba a las 6:3O PM. Pregunté, preocupado a su secretario cuál era el motivo y contestó que venía el Gobernador Averell Harriman, de New York.

Yo, iría en calidad de presidente del club internacional de estudiantes y 4 o 5 más, colegas míos, de distintas disciplinas. Éramos todos extranjeros, conocía bien a dos de ellos, a Guillermo Owen, colombiano, el estudiante más brillante con quien jamás me topé y Lazlo Kiss, una persona valiente y muy intensa, tres o cuatro años mayor a mí. Era húngaro, hacia un año había huido junto a miles, cuando las tropas soviéticas aplastaron la revuelta contra el régimen comunista. Había sido un importante líder estudiantil en Budapest y fue preso y torturado (tenía todo su cuerpo marcado, el pobre). Cuando la revolución, abrieron las cárceles y antes que los rusos cerraran nuevamente la frontera, escapó a Austria. La universidad, igual que muchas otras, extendieron becas a estos pobres refugiados y es así que llegó a Fordham University a completar sus estudios. Lo integré a nuestro modesto "think tank" o club, donde apasionadamente tratábamos temas de política internacional.

El Gobernador, recostado en uno de los elegantes sillones del rectorado, preguntó de dónde éramos, qué estudiábamos, etc. y luego retomó el tema de la conversación previa. Su audiencia estaba fascinada con el cuento sobre su reciente reunión con Eisenhower luego de su regreso de Moscú —donde había sido embajador— durante la guerra. Harriman hablaba pausadamente, sin desperdicio de palabras, mientras tomaba sorbos de whisky. De tanto en tanto, el padre Mac Ginley hacía algún comentario a propósito de su exposición así que, en un momento de breve pausa, me atreví a cuestionar algo que dijo el Gobernador sobre el peligro que representaba el monolítico mundo comunista. Se frunció el ceño del rector, hubo un momento de silencio (me pareció un siglo) pero amablemente el gobernador se volvió a mí y me pidió que me explicara. Contesté, que podría estar aconteciendo un quiebre entre China y Rusia, además del que existía entre Tito y Moscú y que podría ser útil tener eso en cuenta para desarrollar alguna estrategia... Harriman pensó un poco y respondió que oficialmente, esa era la postura del gobierno, pero añadió con una leve sonrisa "you might have a point" (puede que tenga algo de razón). Con eso el rector aprovechó para agradecer nuestra presencia e invitarnos a retirarnos. Mis colegas, excepto Lazo, consideraron mi intervención algo impertinente.

Pues bien, al poco tiempo se supo que Kruschev había denunciado a Stalin en una reunión secreta del plenario del partido comunista, criticando el culto a la personalidad y destapando, en algo, los terribles crímenes cometidos durante su dictadura de Stalin. Mao, vivo ejemplo del endiosamiento de un líder, quedó muy fastidiado. Sus crímenes no habían sido menores que los de Stalin y el revisionismo soviético le disgustó de sobremanera. Se abrió una seria brecha y a tal punto llegaron las cosas que empezaron a haber serios encontronazos en la amplia frontera y de cada lado acamparon, hasta el día de hoy, importantes unidades militares. Las cosas siguieron empeorando hasta que Mao buscó un acercamiento con EE.UU.

Fue un ballet diplomático de curiosa coreografía; la alusión a un acercamiento, en una recepción diplomática en Varsovia, por un funcionario que podía ser fácilmente desmentido, una indirecta en Islamabad al embajador norteamericano, por un visitante chino, etc. hasta que en secreto, Kissinger viajó a Pekín y preparó la trascendente reunión entre Mao y Nixon. Rusia quedó en shock, perpleja, aunque ratificó aún más su política de coexistencia pacífica con occidente. Terminada la guerra de Vietnam las relaciones se desarrollaron tranquilamente entre las grandes potencias, si bien, en regiones periféricas siguieron molestando, aunque menos.

El idilio entre EE.UU. y China se enfrió cuando la URSS hizo implosión en el año 1991. Ya China no tenía por qué temer de lo que quedaba de la Rusia que trataba de enderezar Yeltsin. China ya no precisaba del apoyo de Nixon. Al mismo tiempo China se fue convirtiendo en una verdadera potencia, muerto Mao. La renta "per capita" china subió de US$ 333 en 1991 a US$ 7.329 al finalizar 2017, adoptando el capitalismo económico pero manteniendo el control político, en manos del partido comunista. A fines del año pasado China logró un PBI ocho veces el de Rusia y Francia casi el doble. Pero la Rusia de Putin se ha consolidado, flexiona sus músculos, retoma Crimea y vuelve a amenazar a sus vecinos al oeste. Además, parte de la UE es su rehén energético —especialmente Alemania. Los precios de hidrocarburos, que exporta, han vuelto a buen nivel. Pero Rusia a pesar que es un país enorme con más de 5.000 bombas de hidrogeno y la capacidad de enviarlas a su destino, se siente acorralada, ninguneada y busca acercarse a China. Los ejercicios militares conjuntos que estamos viendo podrían ser un primer paso hacia un megacambio geopolítico al tiempo que EE.UU. se aísla, como ocurre cíclicamente.

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