Luis Alberto Lacalle
Luis Alberto Lacalle

El sentido común

Se dice popularmente que es el menos común de los sentidos y la sabiduría del mismo aparece como evidente en muchos aspectos de la vida.

A veces deseamos que sea más tenido en cuenta en temas tan importantes como la vida política, la tarea de gobierno, la acción pública de las asociaciones y aún en la toma de decisiones de cada uno de nosotros, los habitantes de esta República Oriental. Estas reflexiones vienen a cuento a partir de la jornada nacional convocada por los sectores del agro, que tuvo amplificación inmediata a todo aquel que esté incorporado a la vida de la producción, ya sea de bienes o de servicios.

El primer aspecto del sentido común de los convocantes y sus oradores quedó demostrado en la tónica dentro en la que se desarrolló el episodio. Es propio de sentido común la capacidad de reclamar soluciones sin que por ello haya que agraviar , dividir , separar o prender fuego a los contendores . Expresión de serenidad, de convicciones que no necesitan de gritos destemplados para hacerse sentir. Aunque muchos jóvenes no puedan creerlo, esa era la tónica y el estilo de las asambleas políticas y sindicales en nuestro país, hace mucho tiempo.

Sentido común hace falta en los ámbitos del poder político. Este es ejercido legítimamente por el Frente Amplio desde hace trece años y con el reaseguro legal de contar con mayoría absoluta en el Parlamento. Sentido faltante en el mas alto grado en los ámbitos de decisión económica dominada durante estos años frentistas por el pensamiento y la conducción del CR Astori , principal y único responsable de la actual situación crítica que vivimos. Es de sentido común saber que no se puede gastar más de lo que se tiene, de lo que se recibe o recauda. Al igual que nosotros lo simples mortales en el uso de la tarjeta de crédito los gobiernos pueden endeudarse un poco, especialmente para adquirir o construir algo que valga la pena . Pero cuando el endeudamiento es enfermedad crónica que se pretendió vestir de seriedad con la tesis del "espacio fiscal", cuando esta práctica dura décadas, cuando no se aprovechan las "vacas gordas" para guardar o cancelar adeudos, el sentido común no opera. También sentido común y un poco de amor por el país hacen falta para no mandar los adeudos a que los paguen los bisnietos, firmando alegremente hoy, para un mañana que por lejano que sea , llegará

Sentido común se requiere para conocer los límites que la realidad impone . No hay economía ni sociedad que sobreviva al concepto de que la capacidad contributiva es infinita. Una vaca da tanta leche, se la puede alimentar mejor para que produzca un poco más , un pedazo de campo puede ser mejorado hasta cierto punto una máquina afinada para que rinda un poco más, un obrero incentivado para que mejore su productividad pero todo esto tiene un límite. Desconocerlo es carecer de sentido común, salvo una intención de destrucción paulatina del país, lo que también carece de sentido común, porque en él estamos todos y con él, todos nos perdemos o todos nos salvamos.

Sentido común para adecuar las expectativas y los reclamos a lo posible, el gran sostén de lo que se puede en materia de administración. Mejorar auxiliando a los mas débiles , por supuesto . Permitir a todos las oportunidades , también . Clamar por lo que se sabe imposible , en detrimento de los demás , privilegiando una situación sobre otra para que sean ajenos los hombros que la sustenten , no . Recurrir "al Estado" , como o si fuera algo ajeno a todos , es falta de sentido común pues todos sabemos de que cuero salen las lonjas .

Sentido común para la dirigencia política que debe de ser la que mas lo ejerza por provenir su legitimidad y su poder del apoyo de la propia población a la que se debe representar tratando de reflejar en actos lo que ella quiere , pero ayudando a comprender que proclamar lo imposible como meta ,solo acarrea consecuencias malas. Cuando se sabe que después de una elección se inicia el otro tiempo , el del gobierno , mil veces mas difícil que el tiempo de proclamas encendidas y ataque despiadados cuando no sucias calumnias ¿de que vale destruir, separar enemistar, si a los pocos meses uno gobierna y el otro no, pero ambos se necesitan si es cierto lo que las bocas prometieron desde las tribunas ?

Sentido común se requiere para saber que mejores sueldos serán producto de empresas prósperas y que un empleado satisfecho es el mejor negocio para el propio negocio. Para tratar de trabajar dentro de la ley fiscal, siempre que el buen sentido de los gobernantes no lo vuelva imposible.

Aplicar el sentido común a las relaciones internacionales, defendiendo el interés nacional, comprendiendo que cuanto más se exporte más empleo habrá, más recaudación para mejores políticas sociales. Aplicar el mismo buen sentido a advertir que una cosa es ayudar en la necesidad y otra muy diferente, generar dependencia para tener cautiva la opinión .

Sentido común ¿donde está ahora, que tanta falta hace?

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