Julia Rodríguez Larreta
Julia Rodríguez Larreta

Suicidio anunciado...

Una oscura sombra sobrevuela a nuestra vecina Argentina. Es el temor que provoca que el núcleo duro kirchnerista-cristinista y La Cámpora, dominen el escenario político.

Los uruguayos tenemos nuestra experiencia particular y recordamos las cosas que nos ocurrieron entonces. Los cortes de puentes, cuyo conflicto nos obligó a litigar en la Corte Internacional de La Haya. El abandono del dragado de los canales, la prohibición de que vinieran barcos cargueros para los transbordos en el puerto de Montevideo, etc. Cualquiera al tanto de lo que sucedía con las relaciones bilaterales, recuerda al Sr. Tettamantti.

A no ser los frentistas atacados de un virulento brote de amnesia, que aplauden alborozados, los resultados favorables a la fórmula de Alberto y Cristina. Como le decían a aquel, al que no quiera sopa... ¡dos platos!

La probabilidad de que Macri sea derrotado en octubre es muy grande. A la vez, es muy posible que el peronismo tradicional y más evolucionado (Schiaretti, Urtubey y otros) no pueda contener al ala más radical comandada por CFK. Esta expresidenta con varios procesos a su espalda, hoy se siente Jefa Política y más dueña de los votos que nunca. No cabe duda que haber sacado de la galera a Alberto Fernández fue un golpe maestro, para el actual desenlace en las PASO. Esa curiosa interna partidaria desvirtuada, ya que no suele haber competencias internas pero que a diferencia de las nuestras, son obligatorias. La puja por el liderazgo futuro en el peronismo se está cocinando. Los mercados reaccionaron de inmediato, y las inversiones se detienen. Algunos observadores recordarán el eslogan en 1973 "Cámpora al Gobierno, Perón al Poder".

Lo mínimo que pretenderá exigir CFK es su exoneración judicial y la de su familia. La de allegados políticos, testaferros y el levantamiento de los embargos sobre algunas de sus numerosas propiedades y fajos de billetes como los encontrados en la caja de seguridad de su hija. Con estas "armas", quizás Alberto Fernández pueda, si quiere, negociar cierta cuota de poder. Dependerá de su ambición, capacidad y deseo de gobernar. Todo eso aún no está claro.

Volver al pasado puede muy bien convertir a la Argentina en la Venezuela. Dos países riquísimos, empobrecidos por abrazar políticas erradas y caer en un populismo autoritario.

En la campaña, AF ya ha indicado cierto rumbo. Una política de sustitución de importaciones; hostilidad hacia los bancos y los intereses que cobran; renegociar con el (FMI), aunque para eso no hay ningún ambiente; hostilidad respecto del acuerdo con la UE; reducción de las tarifas de servicios públicos. Desdolarizar fue el eufemismo empleado por AF. Durante la presidencia de CFK los subsidios a las tarifas públicas y transporte ¡correspondían a un 6,5% del PBI! Ahora estarán por debajo del 2%, una cantidad, todavía bastante alta, pero con el compromiso de seguir bajando el guarismo hasta llegar, por lo menos, a un superávit primario positivo.

Increíblemente, no se tienen en cuenta las consecuencias que trae tener bajas las tarifas artificialmente. Las empresas o el Estado dejan de tener fondos para invertir, ni siquiera en mantenimiento y a la corta o a la larga se termina en cortes eléctricos, falta de gas, agua potable, accidentes ferroviarios, etc. Todo lo que se mejoró mucho bajo Macri, pero no se aprecia. Además, ¿qué empresas se van a instalar con un clima político tan adverso. ¿Se volverá a pedir a los empresarios "retornos", como en la administración anterior? No olvidemos al remisero con su libretita, llevando bolsas de dinero o el secretario de Estado (Obras Públicas) revoleando bolsos por encima del muro de un supuesto convento. Parece mentira que a un porcentaje tan alto de la población no le importe a la hora de emitir su voto.

Algunas cosas parecen evidentes: 1° La falta de una buena comunicación respecto de sus adversarios parece haber sido contraproducente para Macri/Pichetto. 2° Para llegar al balotaje, necesitan que AF/CFK obtengan menos de 10 puntos por encima de ellos y que tampoco lleguen al 45% de los votos válidos. Algo muy difícil, pero no imposible. 3° El miedo a que ganen AF/CFK es tal que ya empezó una seria corrida del dólar, se dispararon las tasas de interés y para más de uno se paralizó la toma de decisiones empresariales. "Acampar hasta que aclare" o "rajar si puedo".

Los inversores y ahorristas, especialmente aquellos con fondos externos, desde el lunes se han estado deshaciendo de sus inversiones y pasándose al dólar, ya sea transfiriendo al exterior o al colchón. Los comerciantes ya remarcan sus precios.

El pequeño repunte económico que se empezaba a sentir seguramente se revierta. En ese escenario, ganar la segunda vuelta en noviembre es tamaño desafío.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)