Julia Rodríguez Larreta
Julia Rodríguez Larreta

La encrucijada argentina

En esta próxima elección, más que en otras, el país tendrá la ocasión de decidir sobre su cauce y determinar que prefiere o que teme. Conoce al peronismo porque ha convivido con él, mal o bien desde 1945. ¿Dejarlo? Arriesgarse a darle el mando a un ingeniero relativamente joven, con ideas de corte moderno y liberal, o seguir con más de lo mismo.

En esta próxima elección, más que en otras, el país tendrá la ocasión de decidir sobre su cauce y determinar que prefiere o que teme. Conoce al peronismo porque ha convivido con él, mal o bien desde 1945. ¿Dejarlo? Arriesgarse a darle el mando a un ingeniero relativamente joven, con ideas de corte moderno y liberal, o seguir con más de lo mismo.

¿Será eso o es que algunos piensan que Scioli podría llegar a forjar para sí, un espacio político propio dentro del FPV (Frente para la Victoria - Kirchnerista) una vez electo y gobernar como peronista, mejorando en algo las cosas, pero sin cambiar mucho. ¿Como analizar esta disyuntiva? Por la legislación vigente, por las encuestas,por los politólogos, por olfato periodístico y lo que pasó en la reciente elección en Tucumán, debemos cotejar los siguientes datos.

En esta primera vuelta, el 25 de Octubre se elige al Presidente si este alcanza una mayoría de 45% de los votos válidos sobre sus rivales o si sobrepasa el 40% de los votos, con una diferencia por encima del 10% sobre el segundo más votado. De no alcanzar estos guarismos, se va a una segunda vuelta entre los dos más votados. Según una encuesta publicada por La Nación el 11 de Octubre, Scioli tiene una intención de voto de 38.5 al 41% - Macri de 27.5 al 30% - Massa 21 - 23.5%. Los puntos faltantes para llegar a un 100% están distribuidos entre 3 candidatos que no tienen chances de ser electos. También hay que tener en cuenta algunos indecisos. Por lo tanto, Scioli tiene una ventaja grande pero resbalosa. ¿Que otras condicionantes existen?

Una suma: los votantes de Scioli y Massa juntos (ambos peronistas), representan a casi un 60% del electorado. Al mismo tiempo, un 60% de la población desea terminar con el Kirchnerismo y para muchos, pero no para todos, Scioli representa seguir en la misma línea. Ya sea porque no quiere cambiar o por la imposición y el condicionamiento al cual está sujeto por el Kirchnerismo y la Cámpora, que han copado casi todos los cargos claves dentro del aparato estatal. Empezando por su Vicepresidente Zannini, totalmente leal a Cristina y a sus políticas.

El empobrecimiento de la población viene en aumento. Tanto que el tramposo INDEC ya no publica cifras sobre el tema. Esta dramática situación curiosamente, juega a favor del FPV. De acuerdo a estadísticas no oficiales, en aproximadamente un 30% de los hogares, uno o más del grupo familiar, recibe algún plan social. Estas personas se sienten vulnerables. Temen perder el subsidio o el plan que los ayuda a subsistir. Difícilmente voten por Macri, aunque él represente la posibilidad de salir del circulo vicioso en el cual se encuentran atrapados. Son bombardeados a diario por la publicidad y propaganda del actual gobierno. Esta clientela es el núcleo duro de los votantes de Scioli, a los cuales tiene que agregar cerca de un 15%, para ganar. Massa, también peronista, le ha sacado votos a Scioli en la Provincia de Buenos Aires, pero algunos en este grupo temen votar por Massa y permitir la victoria de Macri. A medida que nos acercamos a la fecha clave, empezará a jugar el tema del voto útil. Consiste en que el votante reflexione si votar a Massa, a Stolblizer, o a Rodríguez Saá, no es desperdiciar su óbolo, si pretende algún un cambio. Vendrá una polarización que debería ayudar a los dos que van a la cabeza.

Pero Massa no se rinde y se empecina. Entre él y Macri tienen bastante más votos que Scioli. ¿Qué hacer?

¡Hace unos días Macri inauguró un monumento de Perón! Es evidente que para ganar necesita que se le pasen votantes de Massa. Pero sus chances son pocas. ¿Cómo asegurar que no gane Scioli en primera vuelta? Para conseguir el poder, Macri y Massa deberían estar contemplando un pacto político post electoral. “Esta vez para mi, la próxima para vos”. Además, hacerlo público y transparente, dando los detalles del acuerdo. En ambos gobiernos se repartirían los puestos en el gabinete y en la administración pública. Macri sería presidente y Massa jefe de gabinete y luego vice versa. Los pactos electorales no están previstos a esta altura pero nada impide un acuerdo entre CAMBIEMOS y UNA.

Ahora, como estrategia, Scioli podría tratar de despegarse de Cristina, por lo menos en esta fase de la campaña, para conquistar votos adicionales, fuera del FPV, pero no lo hace. Modestamente, algún político cercano a él, por ejemplo el Gobernador Urtubey, ha dejado entender que habrán algunos cambios, en tal o cual política económica. Este tipo de declaraciones han sido violentamente atacadas luego, por los escuderos de la Presidente con Aníbal Fernández a la cabeza.

Finalmente y es triste decirlo, no hay que olvidar el elemento del fraude, en una elección tan ajustada. En los comicios tucumanos se violaron y quemaron muchas urnas en varias localidades y se adulteraron cómputos.

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