Juan Oribe Stemmer
Juan Oribe Stemmer

Un recuerdo

Luego del fallecimiento del presidente Carlos Saúl Menem, el 14 de febrero, fue frecuente que se lo describiera como un buen amigo de nuestro país. Seguramente lo fue.

Una prueba de ello son los tres acuerdos clave que suscribió con Uruguay en los años 1991-1992. Al mismo tiempo, cuando los analizamos, encontramos que -sin perjuicio de que hayan sido favorables para nosotros- fueron instrumentos que impulsaban los mejores intereses de su país, la Argentina, en tres áreas clave: la integración regional dentro de la Cuenca del Plata, el desarrollo de las comunicaciones fluviales y la expansión de su comercio exterior.

En los años 1991-1992 coincidieron en el Río de la Plata Carlos Saúl Menem (presidente de la Argentina entre 1989-1999) y Luis Alberto Lacalle Herrera (1990-1995). Ellos impulsaron tres proyectos que hoy podrían ser considerados como prácticamente imposibles. Dos son acuerdos multilaterales regionales: el Tratado de Asunción (26 de abril, 1991) y el “Acuerdo de transporte fluvial por la Hidrovía Paraguay - Paraná (Puerto de Cáceres - Puerto de Nueva Palmira ) (26 de mayo, 1992). El tercero es un acuerdo bilateral plasmado en Notas Reversales (1991) dentro del marco del Tratado del Río de la Plata y su Frente Marítimo, para el dragado, balizamiento y mantenimiento de los canales del Río de la Plata entre el km. 37 (Barra del Farallón) y el km 0 del Río Uruguay.

Los tres se complementan.

En el Tratado de Asunción, Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, constituyeron el Mercado Común del Sur. El acuerdo estipula que el Mercosur implicaba “La libre circulación de bienes, servicios y factores productivos entre los países, a través, entre otros, de la eliminación de los derechos aduaneros y restricciones no arancelarias a la circulación de mercaderías y de cualquier otra medida equivalente”.

La construcción de aquel espacio económico integrado requiere, entre otros elementos, un sistema de comunicaciones.

Y ello suponía desarrollar la antigua red de comunicaciones fluviales que vertebra la Cuenca del Plata. Este fue el propósito del Acuerdo de transporte fluvial por la Hidrovía Paraguay - Paraná (Puerto de Cáceres - Puerto de Nueva Palmira) suscrito por Argentina, Bolivia, Brasil, Paraguay y Uruguay, en el Valle de Las Leñas, Mendoza, el 26 de junio de 1992. Los objetivos del proyecto incluían favorecer “el desarrollo, modernización y eficiencia de dichas operaciones, y que facilite y permita el acceso en condiciones competitivas a los mercados de ultramar”.

Los acuerdos bilaterales para el dragado, balizamiento y mantenimiento del sistema de canales de Martín García buscan mejorar la comunicación entre el sistema de navegación fluvial vertebrado por los ríos Paraguay, Paraná y Uruguay, con los canales de navegación del Río de la Plata y, a través de estos, con los mercados de ultramar. Ello responde tanto al interés uruguayo (navegación con los puertos del Litoral, desarrollo de Nueva Palmira) como al interés argentino de mejorar el movimiento de los buques graneleros con los puertos del Paraná.

Todo se consiguió en tres años.

Desde el punto de vista de nuestro país, esa red de acuerdos fue completada con la Ley de Puertos de abril de 1992, los decretos complementarios y su eficaz aplicación.

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