Juan Martín Posadas
Juan Martín Posadas

El lunes pasado

El lunes pasado el Directorio del Partido Nacional recibió a Laura Raffo, la candidata de la coalición a la Intendencia de Montevideo. Por lo menos desde que se separaron las elecciones departamentales de las nacionales el Partido Nacional ha concurrido en Montevideo con la derrota ya incorporada.

Siguiendo la lógica de esa convicción hizo siempre todo mal y, además, tarde. Pero esta vez, en el último minuto, cuando nos encaminábamos a paso redoblado hacia la reiteración de los viejos errores, aceptó el desafío una candidata que merece apoyo entusiasta porque genera la convicción de que en ésta sí es posible ganar.

Además, en ese mismo acto, convocó a la juventud partidaria para que sea la punta de lanza en esta campaña electoral. A esos efectos le dirigió un mensaje que, en los pasajes pertinentes, dice: “El Directorio del Partido Nacional se dirige a los jóvenes blancos en estos tiempos en que las circunstancias han puesto a prueba el temple y la paciencia de los orientales. Tiempos difíciles en los cuales el gobierno recién electo capitaneado por nuestro Partido ha debido enfrentar y resolver las inesperadas dificultades sanitarias y económicas del coronavirus desde una posición también de inesperadas apreturas económicas encontradas al asumir el mando. Este estado de situación -pandemia por un lado y déficit fiscal y desorden administrativo por el otro- contiene un tercer componente, el más grave de todos: la zanja que divide al país.”

Sobre ese punto agrega el comunicado del Directorio: “El Uruguay entero conserva el recuerdo luminoso de un momento de la pasada campaña electoral cuando jóvenes entusiasmados, en la Rambla de Pocitos, unos al lado de los otros, repartían listas, del Frente Amplio unos y del Partido Nacional los otros, agitando banderas con los diferentes colores partidarios, sin hostilidad y sin incomodidad alguna.

Los actos simbólicos son imperecederos, son constitutivos. En aquel instante y lugar se reflejó, en medio de la algarabía juvenil, el tenor y la calidad del Uruguay que hay que reconstruir. La juventud del Partido Nacional, a quien va dirigido este mensaje del Directorio, sabe cómo es el camino que desembocó en aquella expresión simbólica y, por ello, será un elemento importantísimo en la tarea política de este Directorio y de este Partido Nacional para la necesaria reconstrucción de un Uruguay de respeto recíproco. Respeto institucional y respeto de convicción.

Tengamos presente que el Partido Nacional ha sido históricamente un agente de conciliación. Nunca rehuyó batalla alguna contra la opresión y no se calló ninguna denuncia contra los abusos de poder, pero siempre mantuvo una mirada larga, la que divisa un futuro nacional, el cual si no es con todos, si es con exclusiones, nunca podrá ser verdaderamente nacional.

Históricamente ha sido así y en tiempos más cercanos todos guardamos emocionados el recuerdo de Wilson recién liberado de su calabozo en el cuartel de Trinidad, comprometiéndose y comprometiendo a su Partido, nuestro Partido, a darle gobernabilidad al gobierno recién instalado, que nacía debilitado pues había nacido de elecciones rengas, con candidatos presos.

El Directorio quiere cerrar este mensaje a la juventud partidaria ratificándole la confianza en sus antecedentes en el compromiso con la patriótica tarea de reconstruir la unidad nacional. ¡Viva el Partido Nacional! ¡Viva la Patria!”.

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