José Luis Pou
José Luis Pou

Mentiras de Mujica

El expresidente José Mujica ama la radio y la usa como un instrumento de manipulación. En la emisora M24, en lo que él llama un espacio de reflexión e información, acusa al gobierno de construir relatos y de faltar a la verdad pero lleva a cabo exactamente eso que le asigna a otros.

Mujica es un gran creador de mentiras en forma de relatos y medias verdades. Afirma, y nos miente a la cara en forma impune, que todos los partidos políticos apoyaron a Gas Sayago y que las discrepancias comenzaron en 2015 cuando los contratos se rompieron. Ello es falso, al igual que también lo es el asegurar que “los partidos tradicionales participaron y votaron y hay constancia de eso”.

En octubre de 2013 los senadores Pedro Bordaberry y Luis Alberto Heber llamaron a sala al ministro de Industria, Energía y Minería Ing. Roberto Kreimerman y le advirtieron sobre los dislates de Gas Sayago. Antes, en acta N° 18705 del 26 de setiembre de 2013 del Directorio de UTE, el Ing. Agr. Enrique Antía había advertido: “la viabilidad del proyecto considera un consumo de energía térmica alto y da por hecho la presencia de otras industrias (ej. Aratirí), algo que no está probado y aún en duda”. Y más adelante Antía señalaba que “debemos estar atentos en el seguimiento del proyecto y en todos los ajustes a realizar para no generar dificultades en el sector, que determinen mayores costos…”. Con visión, sostenía que Aratirí no era una inversión segura y que sin ella no habría viabilidad posible.

Anteriormente, en el acta N° 18058, el 16 mayo de 2013 el propio Antía había votado en contra en base a los siguientes argumentos: “Hemos votado negativamente el mandatar a los Directores de UTE en el Directorio de Gas Sayago la propuesta de adjudicación de la Licitación privada internacional, a la firma GDF...”.

Basta de falsedades, con Mujica, diciendo parte de las verdades. Hace justamente, lo que acusa a los demás al afirmar que hubo apoyo y que no existieron advertencias respecto de Gas Sayago. No es cierto. En esa misma acta n° 18058, Antía no solamente vota en contra, sino que advierte que una inversión que involucra varios períodos de gobierno impele informar previamente en forma exhaustiva, entre otros recaudos. En esa misma acta, Antía afirma que es mucho riesgo para UTE y que “falta información, y ello siembra dudas sobre todo el proyecto en general”.

Lo que se le podría reprochar a Antía es no haber previsto que Gas Sayago pagase entradas para la Eliminatoria al Mundial de Rusia ni restaurantes y supermercados ni masajes, ni frutos secos, ni hoteles en Seúl, pero los riesgos del proyecto los previó todos, los señaló claramente y quedaron transcriptos en actas. Simplemente, sus consejos no fueron tenidos en cuenta, como tampoco los de Bordaberry.

Así que basta de engaños Sr. expresidente Mujica, la responsabilidad por las millonarias pérdidas de Gas Sayago es suya, como es también suya la de Cosmos, aunque se la endosó a Fernando Lorenzo y a Fernando Calloia. Como es suya la responsabilidad de las brutales pérdidas de todas las “velas prendidas al socialismo” en su gobierno. Todos esos proyectos, sus “velas”, fueron un fracaso total y absoluto y ninguna funciona ni da trabajo a un uruguayo; a lo sumo quizás, sirvieron para el bolsillo de sus amigos. ¿O lo que realmente le preocupa es que salga a la luz su participación, a instancias de Lula, en la designación en forma directa de OAS? Porque casualmente omite que cayó OAS (impulsada supuestamente, a pedido de Lula) por el Lava Jato y todos sus máximos directivos fueron presos y confesos (testigos colaboradores) por corrupción.

El tema nos debe llevar a preguntarnos cómo ningún técnico sensato del Frente Amplio fue capaz de oponerse a los delirios de un mandamás que obviamente desvariaba y si los hubo, salieron prestos a intentar (y fracasar) implementar sus fantasías, Gas Sayago, Cosmos, Puerto de Aguas Profundas, Tren de los Pueblos Libres, “velas prendidas”.

Mujica dice que Gas Sayago se hizo con la buena intención de traer gas, nadie duda de las buenas intenciones, tampoco creo que Envidrio, Alas U, etc. etc., fueran encaradas con mala intención, simplemente carecían de fundamentos y les sobraba voluntarismo. No saber no es un problema, no saber que no se sabe sí lo es. Creer que ser empresario es fácil es sencillamente tonto. Creer que el Estado puede ser un empresario eficiente es desconocer la realidad. Mujica trae a colación otros proyectos de gas también fracasados, lo cual es cierto, y es justamente de eso que hay que aprender: el Estado nunca fue ni será empresario eficiente, cuya esencia es saber manejar el riesgo.

Se lamenta el expresidente de que los acuerdos con Argentina no dieron resultado, pero es que nada que se construya con voluntarismo, sin bases sólidas y con “amigos delincuentes” va a tener un buen fin; es como el gasoducto que iba a construir Chávez desde Caracas a Ushuaia... desvaríos de mentes enfermas.

Muy probablemente nadie fue más claro en diagnosticar a Mujica que otro expresidente, el Dr. Tabaré Vázquez cuando, con claridad meridiana, expresó que “en tono filosofal, Mujica a veces dice simplemente estupideces”.

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