Javier García
Javier García

Se sublevó el gobierno

Esta frase de Aparicio Saravia lanzada en vísperas revolucionarias encaja perfecto en las horas que vivimos. El gobierno está rebelde, salido de caja, incómodo y dando palos como un niño contra la piñata, pegan en el aire y de vuelta a dar otro palo.

Esta frase de Aparicio Saravia lanzada en vísperas revolucionarias encaja perfecto en las horas que vivimos. El gobierno está rebelde, salido de caja, incómodo y dando palos como un niño contra la piñata, pegan en el aire y de vuelta a dar otro palo.

La campaña del Partido Nacional los tiene desesperados. Amanece y desde temprano sacan número para darle a LP. Presidente, vicepresidente, diputados, senadores, ministros, candidato, vice candidato, director de impositiva, asesores y otros tantos. Era contra Luis, pero alcanzó que se anunciara a Azucena Arbeleche como futura ministra de Economía para que entrara en la lista.

Me detengo un rato en esto porque aquí se pasaron todos los límites, los políticos por supuesto, pero los de la decencia y prudencia mucho más. Este gobierno debería tener más recato con algunas cosas, sobre todo porque es el primero en la historia del Uruguay que tuvo procesado en funciones a un Ministro de Economía (renunció unas horas antes del procesamiento cuando sabía que vendría el dictamen, lo estuvo con el pedido fiscal) y al presidente del Banco República. La participación del equipo económico en el escándalo de Pluna debería llamar a silencio sepulcral a cualquier persona más o menos sensata. Pero hablan.

El colmo del desparpajo lo tuvo un asesor de Lorenzo que salió esta semana a pedido de alguien del gobierno a pegarle a Arbeleche, su compañera de trabajo hasta hace quince días. No le dijeron a este asesor que había una foto comprometedora: la del almuerzo con López Mena y el “Caballero de la Derecha” dónde Lorenzo y este ignoto personaje departían una rica sopa después de la más grande de las farsas públicas como fue el remate de los aviones. Así que dan clases de “autoridad” los que pergeñaron este escándalo. ¡Por Dios! Hay que tener cara de piedra para erigirse en maestro ciruela. Bergara, ministro actual, debió salir, seguramente también a pedido, a darse vuelta en el aire. Elogió sin pruritos a Arbeleche la semana pasada y lo obligaron después a decir que era buena pero no tanto, que no tiene autoridad política. ¿Y Lorenzo y Álvaro García, y el propio Bergara, antes de ser ministros, que experiencia política tenían? ¿Fueron legisladores, dirigentes?

Quizás haya una cierta dosis de machismo camuflado entre algunos que hacen discursos a favor de los derechos e igualdad de género pero saltan como resortes cuando el Partido Nacional anuncia que el país tendrá por primera vez una ministra de Economía mujer, madre de tres hijos. Un lugar que parecía reservado para hombres recios y serios, lo ocupará una profesional con vocación de servicio público. Mucha igualdad de género, pero sacan número para tratar de desprestigiar a una mujer.

Mientras desde la oposición hablamos de propuestas desde el oficialismo hablan de encuestas y de la oposición. Al revés de lo esperado. Mientras anunciamos equipos, el oficialismo pone al suyo a hablar del nuestro. El gobierno está enojado con Lacalle Pou. Se equivocan.

El problema no es el Partido Nacional, es que se quedaron sin esperanza, y quien no la tiene no la puede ofrecer. Enojarse por lo que uno debería ser y no puede, no es culpa de los demás, sino propia. Vázquez fue candidato obligado, no quería serlo, y ahora se le nota. Y los dirigentes también lo apoyan obligado, y se les nota. El gobierno está haciendo de oposición, está sublevado.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)