Javier García
Javier García

En juego el poder real

El verano fue fértil en demostrar, si hiciera falta, dónde reside el poder real. El gobierno firma pero no decide. Una reunión y un acto demostraron que el centro de mando está en el movimiento sindical y que nada se decide sin el consentimiento de un grupo pequeño de dirigentes del Pit-Cnt. Los dirigentes gremiales no son culpables, ocupan espacios que otros dejan por temor a poner las cosas en su lugar. La lógica de los movimientos de izquierda nunca resolvió los límites entre la política y los gremios y la política terminó cediendo ante los sindicatos. En el gobierno de Vázquez tan fue así que la enseñanza y la salud se le entregó a los sindicatos, se les dio allí no solo participación en sus directorios, además se les otorgó poder de veto. Es gracioso porque en los dos lugares cayeron los jerarcas varias veces, caen los que mueven la campanita, pero no los que cortan el bacalao, esos son intocables. Los resultados hablan por sí solos.

El verano fue fértil en demostrar, si hiciera falta, dónde reside el poder real. El gobierno firma pero no decide. Una reunión y un acto demostraron que el centro de mando está en el movimiento sindical y que nada se decide sin el consentimiento de un grupo pequeño de dirigentes del Pit-Cnt. Los dirigentes gremiales no son culpables, ocupan espacios que otros dejan por temor a poner las cosas en su lugar. La lógica de los movimientos de izquierda nunca resolvió los límites entre la política y los gremios y la política terminó cediendo ante los sindicatos. En el gobierno de Vázquez tan fue así que la enseñanza y la salud se le entregó a los sindicatos, se les dio allí no solo participación en sus directorios, además se les otorgó poder de veto. Es gracioso porque en los dos lugares cayeron los jerarcas varias veces, caen los que mueven la campanita, pero no los que cortan el bacalao, esos son intocables. Los resultados hablan por sí solos.

Uno y otro fueron ámbitos donde los sindicatos lograron para sí trasladar a salarios y beneficios los incrementos presupuestales. Se dice habitualmente con razón que los presupuestos de enseñanza y salud crecieron como nunca en la historia, pero los resultados son los peores también de la historia. Se debe tener claro que esos incrementos fueron absorbidos totalmente por los salarios sin que la contrapartida en calidad del servicio estuviera nunca sobre la mesa. Es legítimo que el gremio pida y luche, es su naturaleza y función, lo que es increíble es que el gobierno no exija la productividad y calidad del servicio. Buenos salarios y buenos servicios es una ecuación perfecta. Faltaron a la cita los que debieron defender a los contribuyentes que son los que pagan los sueldos con sus impuestos y recibieron a cambio mala enseñanza para sus hijos y pobre salud. El gobierno simplemente homologó reclamos sindicales.

Este verano hubo una reunión en un coqueto rincón de Punta del Este dónde ministros y legisladores del FA, junto a dirigentes sindicales, analizaron la estrategia electoral. Cabe preguntarse qué hacen estos últimos diseñando la campaña electoral, que es tema de los partidos y no de los gremios. Hacen sin embargo lo que deben en esta nueva lógica, de acuerdo a sus intereses: garantizar que su poder se mantenga. Son ellos los que tiene el poder en juego. Ganarle la elección al Frente Amplio es en buena medida recobrar soberanía popular frente al poder corporativo. Si uno estuviera en su papel haría eso porque saben que en un gobierno republicano cada cual ocupa el lugar que el voto popular manda, y no el que las corporaciones quieren.

La propuesta de Vázquez del 6% del PBI para la enseñanza no es presupuestal, es una enorme guiñada a los sindicatos para que se queden tranquilos que en un eventual gobierno suyo seguirán ocupando los lugares privilegiados de poder y veto que tiene hoy, es la pipa de la paz que está acostumbrado a fumar con los sindicatos. Eso hizo con Adeom en la intendencia con la reducción horaria y los convenios insólitos que enorme dinero nos costó a los contribuyentes, iniciando la debacle de la ciudad. Fue suya la ley de educación y la del directorio de ASSE. Paga con cargos y poder la paz.

En la próxima elección no solo está en juego quien es el presidente, sino si efectivamente habrá uno, o la banda presidencial dormirá en la sede del Pit-Cnt.

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