Ignacio Sienra
Ignacio Sienra

Mi tía plancha resortes

Recuerdo de mi niñez, ya lejana, de cenas y reuniones familiares con otros ritmos, sumamente agradables, en donde uno se iba formando y educando. Cuando un distraído participante se salía del hilo de la conversación, con algo totalmente fuera de contexto, nunca faltaba el comentario de alguno de los mayores que nos miraban con detenimiento —y cariño— y nos espetaban un "claroooooo... y mi tía plancha resortes", con lo cual quien se había salido del hilo se ponía colorado, y los demás hacían o hacíamos una fiesta de carcajadas continuando con la grata reunión, almuerzo o cena.

La interpelación al ministro Bonomi me retrotrajo a esas situaciones. Ya unos días antes la ministra Carolina Cosse había respondido lo que quiso y no lo que no quiso, en el Parlamento, con el tema de la regasificadora, en algo que se pareció a un diálogo de sordos.

Pero lo de Bonomi esta última semana, junto al hermano del presidente, Jorge Vázquez, no tiene parangón.

No pudo articular respuesta a la enorme mayoría de los planteos del convocante; en realidad no pudo rebatir ninguna afirmación del interpelante. Nepotismo al extremo: en este aspecto las situaciones enumeradas por Pedro Bordaberry fueron más de diez casos concretos; naturalización de la inseguridad; ineficiencia ante delincuentes a quienes no los agarran —nueve de cada 100 son arrestados—, ascenso de funcionarios por hacer reality shows, trabajo con barrabravas a las que dice combatir, "la gente festeja cuando la roban y no la matan", expresó Pedro Bordaberry, y continuó: "Esto no se arregla cambiando al Ministro. ¿Quién lo dice? Pues el ministro". No hubo una sola respuesta a los planteos del interpelante. Es que con la verdad, si está documentada, no se puede.

Lo cierto es que la gente ya no les cree nada, y esta caída libre que viene sufriendo el Frente Amplio es cada vez más patente.

Ahora, por si algo faltaba, nos abrazamos a la Unasur —una institución promovida por Chávez y Kirchner que no se sabe bien para qué sirve— junto a los países bolivarianos, cuando seis Estados (serios) se despidieron aburridos de perder el tiempo; quedamos agarrados al pincel.

La política exterior del presidente Vázquez y su canciller Nin Novoa es patética. Desde las posiciones asumidas en defensa de la Venezuela de Maduro y todo el proceso del expresidente Lula, hasta la falta de coraje para acordar tratados tendientes a la apertura comercial del país, ya casi todo está perdido, al menos hasta 2020, aunque tienen los votos y la mano tendida.

En fin, una lástima la actitud de los ministros interpelados y del gobierno que los sostiene; una bofetada al sistema democrático y a la Constitución de la República que instauró estos mecanismos de control para que en definitiva el pueblo representado por el Parlamento, pueda controlar e informarse sobre la gestión de los gobernantes.

En cualquier caso, debemos seguir adelante día a día y minuto a minuto aunque hayan resuelto vendarse los ojos, y ante cada realidad, ante cada situación real inapelable, nos corten el hilo y les debamos responder que nuestra tía plancha resortes.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)