Ignacio Munyo
Ignacio Munyo

El encuentro personal

Hoy es el Encuentro Anual de la Sociedad de Economistas del Uruguay (SEU). Entre otros temas relevantes, se van a presentar cuantificaciones científicas del impacto de la pérdida del encuentro personal sobre la educación.

La SEU fue creada en 1996 y aglutina a casi 200 economistas de todas las especializaciones, orientaciones filosóficas y políticas. Según sus estatutos “tiene como objeto crear un ámbito de encuentro de los profesionales de la Economía que permita su enriquecimiento intelectual, la discusión orgánica de los problemas del ejercicio de la profesión, así como su defensa, y aumentar las oportunidades laborales y de capacitación.”

El actual directorio, electo por la asamblea de socios está compuesto por cinco miembros titulares: Lorenzo Caliendo (Yale University), Flavia Roldán (ORT), Leandro Zipitría (UdelaR), Mariana Zerpa (University of Leuven) y un servidor.

La SEU es un miembro muy activo de la Asociación Internacional de Economistas y forma parte del Consejo que elige a las autoridades: el primer presidente fue Schumpeter y el presidente electo es Rodrik. En los Congresos Mundiales de la IEA de Jordania 2014 y México 2017, varios miembros de la SEU expusimos en sesiones, así como lo íbamos a hacer este año en Indonesia.

Desde hace casi una década, el buque insignia de la SEU es el Encuentro Anual en el que nos reunimos los economistas que estamos en el país con los que vienen del exterior a pasar las fiestas. Este año, obvio, será diferente.

Desde las 11:30 habrá sesiones online de presentación de estudios académicos en varias áreas: microeconomía, mercado de trabajo, economía urbana, econometría, organización industrial, macroeconomía. A las 14:15 habrá una mesa redonda sobre datos en Uruguay con la participación del Director del INE Diego Aboal. Como invitado especial va a estar a las 13:00 conectado desde EEUU, Fabrizio Zilibotti (Yale University), quien va a analizar el impacto de la ausencia de presencialidad sobre la educación.

Su estudio muestra que la pandemia ha provocado la mayor perturbación en el aprendizaje en muchas generaciones. La evidencia empírica sugiere que las pérdidas de aprendizaje de este año son profundas y difíciles de compensar en el futuro, lo que afectará las oportunidades económicas por décadas. Las consecuencias serán especialmente negativas en los contextos más desfavorables.

El estudio -que utiliza una amplia gama de datos sobre las conexiones entre la crianza de los hijos, el barrio y los compañeros de clase, así como modelos de decisiones parentales- se concentra en los canales de interacción social que operan en los centros educativos con los pares y con las familias.

La principal conclusión del análisis es que el impacto del distanciamiento es relevante y que contribuye a una mayor desigualdad educativa. Los niños de familias que viven en contextos socioeconómicos desfavorables son los que más sufrirán las consecuencias de la falta de interacción personal.

La pandemia impidió que el encuentro de la SEU se haga hoy igual que en los últimos 8 años.

De todas formas, va a estar muy bueno, pero va a faltar lo mejor: las charlas cara a cara con los colegas que viven en el exterior. ¡Ni que hablar el tradicional asado de cierre!

Es la realidad que nos toca vivir. La realidad que nos demuestra que el encuentro personal es insustituible, en todos los ámbitos.

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