Ignacio Munyo
Ignacio Munyo

La Democracia

Las democracias más fuertes florecen a partir del debate, pero perduran cuando personas de todos los orígenes y creencias encuentran la forma de dejar de lado las diferencias al servicio de un propósito mayor”.

Esta frase de Barack Obama podría sintetizar la celebración del pasado 26 de agosto, que organizamos junto con el equipo de Ceres en homenaje a la democracia uruguaya.

El Centro de Estudios de la Realidad Económica y Social es una institución independiente, sin fines de lucro, especializada en políticas públicas, fundada en 1985 con el retorno de la democracia. Desde la intemperie, ha acompañado a ocho gobiernos de diversos partidos, ofreciendo estudios y propuestas con el único objetivo de ampliar y mejorar la calidad del debate, insumo clave para tener mejores políticas públicas en democracia.

El acto fue celebrado en el Salón de los Pasos Perdidos del Palacio Legislativo y contó con palabras de apertura de parte de la Vicepresidenta de la República Beatriz Argimón, a quien agradecemos especialmente por habernos abierto las puertas del templo cívico.

Lamentablemente la asistencia de público debió ser limitada por protocolo sanitario de pandemia. A pesar de ello, fue posible recibir destacadas autoridades nacionales y cuerpo diplomático, destacándose el presidente de la Suprema Corte de Justicia; el ministro de Defensa; el ministro de Educación y Cultura; el titular de Diputados; la intendenta de Montevideo; mandos principales de las Fuerzas Armadas y el Cr. Enrique Iglesias.

El centro de la actividad fueron los discursos pronunciados por los ex presidentes de la República.

Mujica citó a Adam Smith, para resaltar que “los más humildes son los que más necesitan la democracia”. “La democracia no es perfecta, sus defectos son humanos, y surgen de nuestros fanatismos y ambiciones”, pero “las pocas veces que este país acordó nacionalmente logró cosas definitivas que quedaron implantadas y son gesto de progreso”.

Lacalle se concentró en la necesidad de concordia nacional (en latín, cum-corde: con corazón), entre partidos políticos sólidos que son “la columna vertebral de la democracia”.

Sanguinetti también puso en el centro a la unidad nacional: “en Uruguay hay debate, discusión, pero no hay grieta, por algo estamos todos aquí en el Palacio de las Leyes”.

Al culminar las palabras de las tres expresidentes, una gran emoción recorrió el augusto salón. No hubo coordinación previa entre los tres expresidentes y el hilo conductor estuvo siempre presente. No pudo haber salido mejor.

Nuestras breves y sentidas palabras de cierre fueron solo de agradecimiento a lo que habíamos escuchado; un faro para todos los uruguayos. Y sentimos el deber de hacer público que cuando fuimos a invitarlos al evento, las respuestas positivas fueron instantáneas y en los tres casos impregnadas de un contagioso sentimiento de amor a la patria.

Al finalizar el acto, diplomáticos de la región me transmitieron su emoción ante las palabras de los expresidentes y por el video proyectado al cierre: un resumen de 3 minutos que muestra la continuidad de las palabras del célebre acto del Obelisco en 1983 y los discursos de asunción presidencial desde marzo de 1985 hasta 2020; algo muy difícil de replicar en otra parte del mundo.

Agradezcamos por el país en que vivimos. Una democracia plena que debemos seguir construyendo en libertad.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados