Ignacio Munyo
Ignacio Munyo

El camino a la OCDE

Hace unos días conocimos la noticia de que Uruguay está a punto de ingresar como miembro pleno del Comité de Inversiones de la OCDE. Es una muy buena noticia.

Una nueva señal de que Uruguay es visto a nivel internacional como un país con instituciones sólidas y con políticas de Estado para atraer inversiones que impulsan el desarrollo.

Los miembros plenos del Comité de Inversiones pueden profundizar sus vínculos y aprender de las buenas prácticas internacionales: cómo captar capitales pos-COVID-19 y mejorar su impacto, así como recibir cooperación técnica específica del más alto nivel.

Tengamos claro que para sacar la membresía completa, y poder entrar a todo el club, queda camino por recorrer.

La OCDE, en coordinación con nuestros gobiernos, llevó adelante dos estudios multidimensionales (publicados en 2014 y 2016) que identifican cuellos de botella para que Uruguay pueda converger al nivel y distribución del ingreso promedio de los países miembros. Las preocupaciones de la OCDE plasmadas en estos estudios se encuentran alineadas con lo comprometido en los programas de los cinco partidos de la coalición multicolor. En primer lugar, se plantea que el desafío más crítico es el déficit educativo que impacta en varias dimensiones del desarrollo: calidad de vida, niveles de empleabilidad y movilidad socioeconómica intergeneracional. En segundo lugar, se enfatiza la necesidad de una mayor integración internacional que permita reducir los aranceles que pagan las exportaciones y que también genere condiciones para atraer más inversión extranjera al país. En tercer lugar, se establece la necesidad de reducir el costo que la infraestructura de transporte impone a las empresas.

Iniciar el camino formal para ser miembro pleno de la OCDE es conveniente para el país. Así lo postula el estudio realizado en 2016 por la Academia Nacional de Economía, con la dirección de Carlos Loaiza Keel. La OCDE reúne a los países que han alcanzado el mayor desarrollo económico y social. Estar cerca del diseño de la arquitectura mundial trae beneficios tangibles. A la OCDE se ingresa por invitación, luego de iniciar formalmente un proceso coordinado de reformas que suele llevar años. Hay cuatro miembros plenos de América Latina. México y Chile hace tiempo que entraron y acaban de ingresar Colombia y Costa Rica. Perú avanza en el “Programa País”, ofrecido por la OCDE a aquellos que quieren ser miembro pleno y tienen vocación de serlo. El “Programa País” es un camino de ingreso a la OCDE en el cual se coordina con el país interesado una agenda de mejoras en instituciones y políticas públicas. Esto implica un compromiso más profundo con las reformas necesarias que el exigido para ser miembro de un par de comités.

Uruguay ha hecho un esfuerzo desproporcionado en materia financiera para alcanzar los estándares de la OCDE, en relación al realizado en otras áreas críticas para lograr los estándares del resto de los miembros. Por ejemplo, en materia de calidad del gobierno corporativo de las Empresas Públicas, Uruguay debería avanzar mucho para acercarse a las buenas prácticas internacionales.

El proceso de ingreso como miembro pleno de la OCDE nos ayudaría a desatar los nudos que le impiden al país avanzar en esta agenda, algunos de ellos apretados con fuerza, desde hace tiempo.

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