Ignacio De Posadas
Ignacio De Posadas

Pensarlo bien

Se están oyendo argumentos medio incoherentes acerca del voto para el balotaje. El primero y más manido es que, habiendo ganado el Dr. Vázquez la minoría mayor en primera vuelta, se sigue que, por ese solo motivo , sea mejor votarlo para la segunda.

Se están oyendo argumentos medio incoherentes acerca del voto para el balotaje. El primero y más manido es que, habiendo ganado el Dr. Vázquez la minoría mayor en primera vuelta, se sigue que, por ese solo motivo , sea mejor votarlo para la segunda.

Absurdo a poco que se lo analice: implícitamente supone que el Dr. Lacalle sea la mejor opción (de lo contrario no es necesario ningún argumento), pero aconseja favorecer a quien considera peor por la única razón de que votó mejor en primera vuelta. O sea que quien creyera que el resultado del 26/10 fue malo para el país, debe encima empeorarlo, votando a Vázquez. Totalmente incoherente.

La línea argumental cree zafar de ese absurdo avanzando un paso más: no hay que optar por Lacalle porque el FA no le va a votar nada en el Parlamento y tiene la mayoría.

Este argumento, supuestamente fortalecido, muestra varios absurdos a poco que se lo medite:

1º - Que el FA no le vaya a votar nada a un presidente Lacalle es una conducta reprobable y antipatriótica. Entonces, quienes esgrimen este argumento lo que fomentan es que se premie a quienes se describe como antipatriotas. Silogismo en Bárbara.

2º - Pero escarbemos un poco más. La amenaza esgrimida como argumento es la de un período de parálisis legislativa. Analicémosla:
- Primero: no sería algo novedoso. Del ’91 al ’95 el gobierno del Partido Nacional estuvo en minoría, con una oposición (encabezada por el FA) que no le votó nada. Absolutamente nada. Fue duro, pero no se paralizó ni el Parlamento, ni mucho menos el país (que no deben confundirse).

- Segundo: qué tanta ley precisamos?

• Para enderezar la crisis en materia de seguridad no se necesita legislar. Basta con gestionar bien, ejercer autoridad y aplicar las normas.

• Para racionalizar y contener el gasto público, lo mismo.

• Para poner orden en las empresas públicas, igual.

• Para tener una política exterior coherente, también.

• Cuanto menos se legisle en materia agropecuaria, mejor.

Y donde sí se precisaría el instrumento de la ley: para reformar las estructuras en materia de educación y salud y para bajar el “costo uruguayo”, con los resultados de la primera vuelta ya sabemos que, quien gane la segunda, no habrá soluciones legislativas. Leyes, puede ser. Las adecuadas, no.

No sólo es de evidencia que lo que el Uruguay precisa no es más legislación, sino que con toda probabilidad, la legislación que salga, si no hay freno, será para peor. Como lo ha sido estos años de mayoría regimentada, que han producido pésimas normas.

No sólo con frecuencia inconstitucionales, sino además inconvenientes o directamente, contraproducentes.

Porque el argumento sensato es precisamente el opuesto: más allá de que uno prefiera a Vázquez o a Lacalle, la evidencia del pasado reciente es que un parlamento con mayorías es como un mono con ametralladora.
Habiendo ganado el FA la mayoría justamente lo que precisa el Uruguay es contrabalancearla con una Presidencia independiente. Es la única forma de recuperar un mínimo de equilibrio de poderes, garantía básica para la protección de los derechos de los ciudadanos.

Dicho de otra manera, lo lúcido no es argumentar: no voten a Lacalle porque el parlamento no le votará nada, si no: voten a Lacalle, porque de lo contrario el parlamento seguirá votando de todo un poco.

Votar a Lacalle es poner coto a las tentaciones totalitarias de algunos sectores del FA.

Pongan atención a un detalle nada menor del resultado electoral: no es sólo que el FA haya ganado, el tema es qué FA ganó. Claramente no el de Astori, ni siquiera el de Vázquez.

Ganó el del giro a la izquierda; el que se somete a las decisiones del PIT, el de la marihuana; el de la ley de Medios…

El propio Dr. Vázquez reconoce el problema. Tanto así que adelantó el anuncio de Astori como Ministro de Economía buscando dar un mensaje tranquilizador: “no se asusten con la composición del parlamento, Danilo los va a atajar”. Cualquier día!

Basta ver lo mal que votó. Se lo van a comer en dos panes.

Pensarlo bien. Todo aquel que haya estado desconforme con el funcionamiento de las mayorías, todo aquél que esté desconforme con el resultado electoral a la interna del Frente, todo aquél que tema desbordes, sea legislativos, sea corporativos, debe pensar muy seriamente en votar al Dr. Lacalle.

Será la única manera de que se busquen acuerdos y tengamos las garantías y de un poder equilibrado y acotado.

¡Ojo con la dictadura de la mayoría! Especialmente cuando es obsecuente a presiones corporativas.

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