Ignacio De Posadas
Ignacio De Posadas

Apuntes de las internas (I)

Resultaron un festín para los analistas: los académicos y los de la rueda de café. En definitiva, de política, como de fóbal (y de la vida de los demás), todos somos opinólogos habilitados.

Como sea, voy a opinar: algunas reflexiones que me surgen de las internas.

1- ¿Estamos asistiendo al fin del aprovechamiento que la izquierda hizo de la Ley de Lemas?

Fue para ella un tema “religioso”: pateó toda su vida contra el sistema, hasta que se avivaron para aprovecharlo en 1971.

A partir de allí, sin abandonar la protesta de que era virgen (contra todas las apariencias), la izquierda hizo uno uso sofisticadísimo y superexitoso del maléfico sistema. En su arranque consiguió juntar todo lo que no estaba sólidamente machimbrado del espectro político y a partir de allí fue el más eficiente almacén político de ramos generales. Con una característica adicional que no ocurrió en otros partidos, (quizás con la excepción de la jugada ruralista de Herrera para la elección de 1958): en cada instancia electoral el FA fue soltando pedazos, como hace la serpiente con su cola cuando la persiguen, y montando una nueva góndola de productos con nuevo packaging. Recuerdo un comentario que me hizo Marina Arismendi cuando la escisión del FA de Batalla: “En el FA no hay vacíos: se va Hugo, otro ocupará su espacio”. Así fue.

Ahora, ¿qué tan elástica y fuerte es hoy esa característica en el FA? Desaparecieron Michelini, Juan Pablo Terra, Rodríguez Camusso, Martínez Moreno, Seregni, Batalla, el Encuentro Progresista… y el FA siguió como Johnnie Walker. ¿Será así hoy? Primera gran incógnita.

Las internas apuntan, en el FA, a un predominio del MPP y del Partido Comunista, (¡qué combina! ¡Qué diría Rodney!). El resto del espectro aparece como muy esmirriado y esto representa un problema para todo el Frente. Siempre tuvo opciones que calmaban la “conciencia social” de muchos uruguayos, permitiéndoles votar al FA descargando su responsabilidad sobre Juan Pablo, Líber, Hugo, Danilo… que se presumía sabrían cómo congeniar marxismo, más anarquismo, más voluntarismo, más improvisación y todo con sensatez.

El tema es que esa panacea ya no existe más. El resultado de las internas nos muestra que el FA está polarizado en dos sectores: el MPP y el Partido Comunista.

Ya nadie puede creer que Astori o, menos aún, los restos óseos de la Vertiente puedan incidir en nada.

El dictum de María Arismendi se cumplió, pero no en la forma que a ella le gustaría: el FA es hoy el eje anarco-comunista: ¿vigor híbrido o gata parida?

Este achicamiento del espectro de oferta probablemente hará que el Frente pierda, al tiempo de abrir otra incógnita: ¿a dónde van los clientes insatisfechos?

2- Lo anterior engancha con una tercera incógnita: estamos asistiendo a la desaparición del batllismo, lenta pero inexorable?

Su versión socialdemócrata progre anidada en el FA quedó, como vimos, muy mal herida. Resta por ver qué ocurrirá en el P. Colorado. Su encarnación en el Dr. Sanguinetti no resultó como pintaba. Por el otro costado, los esfuerzos de Talvi por pintarse de batllista son notorios (en declaraciones a Búsqueda se distingue del PN caracterizándolo de “centro derecha”, por oposición a sí mismo -“bien ubicado en el centro”). ¿Pero, serán exitosos? En la carrera a octubre es probable que los periodistas le recuerden sus prédicas en Ceres, tan buenas, por cierto.

Lo dicho: ¿a dónde irán a recalar los “sueltos”?

3. En el Partido Nacional también aparecen movidas nuevas:

-el achicamiento considerable de los grupos auto-identificados como “wilsonistas” (por más impreciso que sea el rótulo).

-pero también la ausencia de identificación expresa del candidato, ganador con el Herrerismo, esta sí más fácil de discernir ideológicamente. ¿Cambio de fondo o estrategia?

Como sea, da lugar a dos nuevas incógnitas:

-Es un achicamiento de la oferta político-ideológica: ¿puede significar pérdida de atractivo electoral? Hasta ahora, nada lo indica.

-Independientemente de lo anterior, ¿cuáles serán los apoyos ideológicos del P. Nacional, sobre todo si le toca gobernar?

-Y, nuevamente, ese panorama más flou, ¿será atractivo para los “sueltos”?

4. Lo reseñado hasta ahora -tan rápidamente- sumado a su pésima votación plantea una fuerte incógnita respecto a la supervivencia electoral del P. Independiente. Quedó como turco en la neblina. Su identificación como “somos distintos a todos los demás”, se complica. Como que todos están poblando la misma pista de baile.

5. Porque, (y creo que termino aquí, dejando el resto para la próxima) a las anteriores se suma una incógnita subterránea: ¿esos movimientos que se dieron en las internas, son ideológicos o meramente temperamentales?

¿Hay una realidad de cambio, con ciertas raíces, o son apenas manifestaciones de fastidio en medio del hastío, la indiferencia y el descreimiento?

Continuará.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)