Hernán Sorhuet Gelós
Hernán Sorhuet Gelós

Nueva normalidad

La pandemia aceleró la necesidad de reflexionar, de plantearnos cómo será la nueva normalidad poscoronavirus. Porque el sacudón mundial que está provocando obliga a introducir cambios, algunos transitorios pero otros que seguramente llegaron para quedarse.

Siempre se dice que las crisis llegan de la mano de las oportunidades. La sabiduría radica en detectarlas y aprovecharlas.

Es evidente que esta pandemia tomó a todo el mundo con la guardia baja. No importó el poderío económico, el avance tecnológico ni los programas de contingencias preexistentes.

En lo inmediato como nunca antes descubrimos el valor de la conducta individual; la importancia de la acción colectiva sincronizada. En circunstancias como esta, poco importa las correctas decisiones tomadas por las autoridades y la inyección de enormes volúmenes de recursos materiales que realicen, si las personas no asumen su cuota parte de la responsabilidad para enfrentar en bloque a este virus.

Pero al mismo tiempo, estamos reaprendiendo el significado del concepto humanidad. Porque formamos parte de una comunidad única que en los hechos nos ha costado mucho valorar y por lo tanto defender. La llegada de este nuevo coronavirus nos confronta con esa realidad, demostrándonos que las diferencias de nacionalidades, étnicas, culturales o religiosas, son abstracciones que no deberían incidir en lo absoluto a la hora de enfrentar desafío importantes. Una cooperación internacional amplia, ágil y solidaria emerge como el mejor recurso a fortalecer y promover sin limitaciones, en especial cuando se enfrenta a grandes enemigos.

Veamos un ejemplo. Cuando se descubra una vacuna que nos inmunice contra el Sars-CoV-2, será un gran logro de la inteligencia humana que debería ponerse a disposición de todos los habitantes del planeta, sin especulaciones comerciales. Ese es el camino a recorrer y debería ser una de las valiosas enseñanzas aprendidas.

Por otra parte la ciencia explica que, como ha sucedido en el pasado, seguirán afectándonos nuevas pandemias. No sabemos cuándo, pero así sucederá. En algún caso reaparecerán patógenos ya conocidos, y en otros serán microorganismos ignotos con alta capacidad de transmisión -como el actual.

Este coronavirus transformará la medicina preventiva y sobre todo obligará a desarrollar una mejor preparación para enfrentar los próximos desafíos logísticos que implicarán nuevas pandemias.

Se viene un nuevo tiempo en lo laboral. El futuro tecnológico inmediato valorizará mucho la robotización, la inteligencia artificial y el trabajo a distancia. Serán cambios significativos que podrán en jaque muchos empleos. Hay que prepararse. ¿Cómo? A través de la educación y la capacitación. La educación debe experimentar cambios profundos permitiendo que el mero aprendizaje de información deje paso al desarrollo del pensamiento crítico del individuo, la creatividad y la iniciativa.

Asimismo, la forma de producir y distribuir información tiene que aggiornarse en este nuevo tiempo. Por nuestra parte, debemos aprender a buscar la información que necesitamos, recurriendo a fuentes sólidas y confiables, para que otros no se aprovechen de nuestra ignorancia.

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