Hebert Gatto
Hebert Gatto

El Frente Amplio de hoy

Pese a las objeciones de nuestro presidente, las encuestas no dan buenos resultados para el gobierno y su partido. Algo que no puede extrañar a la vista de lo que sucede por casa.

Pese a las objeciones de nuestro presidente, las encuestas no dan buenos resultados para el gobierno y su partido. Algo que no puede extrañar a la vista de lo que sucede por casa.

Es obvio que ya no vivimos en el ‘71, cuando la creación del Frente Amplio nos dio a algunos la sensación de que todo era posible, que alcanzábamos la felicidad y los cambios que requería el país eran sencillos de lograr. Pero mucha agua ha corrido desde entonces para nuestra izquierda y, fundamentalmente para la del mundo, que ha cosechado más fracasos que éxitos.

Dejando de lado análisis de más largo plazo, no puede dudarse que la actual política del oficialismo está alcanzada por dos crisis simultáneas de diferente naturaleza pero de similares efectos. Me refiero por un lado a las desventuras de Raúl Sendic y sus consecuencias, y por otro, al hecho que el gobierno uruguayo haya optado (tardíamente), por la suspensión de Venezuela del Mercosur con las reacciones adversas de la mayoría de la coalición.

Parece hasta fatigoso enumerar los “errores” que en serie ha cometido el vicepresidente. No los reiteraremos, lo hace el informe del Tribunal de Conducta Política que aparentemente le imputa una actuación reñida con la ética. Hasta ahora se asumía que para el caso de que el informe del tribunal le fuera adverso, Sendic presentaría su renuncia. Hoy sabemos que apoyado por su sector, pese a las rebajas que el mismo ha sufrido, no sólo ha decidido no renunciar voluntariamente sino que advierte que desoirá cualquier resolución del Plenario, si le fuere adversa.

Si lo expulsaran -dijo el diputado Carballo- la lista 711 en su conjunto asumirá la responsabilidad, lo que podría significar, amenazó o sugirió, que el FA pierda cinco votos. Por su lado el Partido Socialista, la Vertiente Artiguista, el Partido Demócrata Cristiano y Banderas de Líber pidieron la renuncia de Sendic, mientras otros sectores aún no han decidido.

La situación está planteada, pero no es difícil advertir que los orientales deberemos sufrir un vicepresidente al que el órgano especializado de su partido acusa de faltas éticas hasta que algún día, por ahora lejano, se pronuncie la Justicia. Otra muestra que nuestro país no distingue entre derecho y moral.

En cuanto a la segunda crisis, sus consecuencias son igual o más graves todavía. Un total de sectores del gobernante Frente Amplio entiende que el gobierno de Maduro es democrático y que la resolución de nuestro gobierno es violatoria del principio de “no intervención” e impide la pacificación del país al impedir el “diálogo” entre los venezolanos.

Para la mayoría de los legisladores frentistas desconocer el Parlamento, nombrar ilegalmente a la Suprema Corte y al Poder Electoral, designar en dudosas elecciones una Asamblea Nacional Constituyente y atribuirle la suma de poderes del Estado, sin que la Constitución venezolana lo autorice, constituye un proceder democrático.

Cuesta creer que la ideología genere tanta ceguera como para deformar de ese modo la realidad. Nuevamente es el Partido Comunista el que encabeza la rebelión. Pero esta vez lo siguen los Tupamaros, el MPP, la 711, Casa Grande, las bases y la mitad del Partido Socialista. También, para no ser menos, la FUE y el Pit-Cnt. ¿Verdad que da miedo?

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)

º