Gustavo Penadés
Gustavo Penadés

Horas de expectativa

Va terminando la campaña. En horas comienza el tiempo de silencio que precede al domingo, cuando se empezará a dilucidar el país de los próximos años. El Partido Nacional cumplió una tarea formidable.
Culminada la elección interna, rápidamente se acordó la conformación de una fórmula presidencial que reforzó el mensaje de unidad. Se tomó una decisión muy importante que contentó al Partido y transmitió a la ciudadanía certidumbre y confianza. El tono de la campaña, Por la Positiva, sedujo a los nacionalistas pero también —lo más importante— a una cantidad de uruguayos votantes de todos los partidos. A lo largo del tiempo Lacalle Pou persistió en su actitud, actuó propositivamente, presentando programas y respuestas. Conformó equipos técnicos de indudable prestigio y sorprendió con proponiendo nombres de ministros y de equipos que no estaban en los cálculos de nadie.

Va terminando la campaña. En horas comienza el tiempo de silencio que precede al domingo, cuando se empezará a dilucidar el país de los próximos años. El Partido Nacional cumplió una tarea formidable.
Culminada la elección interna, rápidamente se acordó la conformación de una fórmula presidencial que reforzó el mensaje de unidad. Se tomó una decisión muy importante que contentó al Partido y transmitió a la ciudadanía certidumbre y confianza. El tono de la campaña, Por la Positiva, sedujo a los nacionalistas pero también —lo más importante— a una cantidad de uruguayos votantes de todos los partidos. A lo largo del tiempo Lacalle Pou persistió en su actitud, actuó propositivamente, presentando programas y respuestas. Conformó equipos técnicos de indudable prestigio y sorprendió con proponiendo nombres de ministros y de equipos que no estaban en los cálculos de nadie.

En la vereda de enfrente la actitud fue por la negativa.

Al lado del Dr. Vázquez se alineó el Frente Amplio, como es lógico, y también el gobierno y la central sindical. La embestida publicitaria gubernamental fue tan brutal que finalmente el mismo presidente Mujica debió mandar parar, —por lo menos de la boca para afuera—.
El otro actor que apareció cobrando gran protagonismo fue el PIT-CNT quien se lanzó alegremente a la campaña electoral. La central y algunos sindicatos gastaron los fondos provenientes de los trabajadores agremiados —los hay de todos los partidos políticos— en propaganda anti Lacalle Pou. No contentos, hasta hicieron un paro general para explicar el por qué no votar al Partido Nacional.

El proyecto de reforma constitucional también sirvió de excusa para movilizare contra el Partido Nacional. Los docentes de Secundaria suspendieron clases para sumarse a una marcha contra la reforma. La UNICEF, por otra parte, dejando de lado todo atisbo de prudencia, también incursionó manifestándose contra el referéndum por Seguridad. Así también la CEPAL tampoco se privó de opinar sobre nuestros asuntos y sus funcionarios no escatimaron elogios a Vázquez. En otro orden, los presos de Guantánamo y los refugiados sirios agregaron un toque de exotismo a las acciones proselitistas llevadas adelante por el mismo presidente.

El tono de la campaña del Frente Amplio y el Pit-Cnt fue muy fuerte. Descalificación y mentiras en la boca de todos. Nadie se privó de participar y de decir cualquier cosa.

Frente a todo eso, Luis Lacalle Pou y Jorge Larrañaga siguieron con su propósito, llamando a la concordia nacional para explorar diálogos y coincidencias con todos los partidos políticos. En tal sentido, todo hace parece presagiar que el próximo gobierno no dispondrá de mayoría legislativa. Si así se confirma, todos los actores, gobierno y oposición, deberán usar enormes dosis de madurez para administrar las diferencias y lograr transitar constructivamente los próximos años. Ojalá esta situación sea el inicio de una nueva cultura cívica en la que la descalificación y la intolerancia cedan el lugar al dialogo y a la voluntad de entendimiento.

Sea como fuere el resultado final, estamos orgullosos de la campaña llevada adelante por Luis Lacalle Pou y el Partido Nacional. Fue capaz de contagiar alegría y de generar esperanza. Demostró, con hechos, que se pueden hacer las cosas de diferente manera. Por la Positiva.

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