Gustavo Penadés
Gustavo Penadés

El botín de las AFAP

Al debatirse el tema de los cincuentones reaparece con fuerza el fantasma del Fondes.

Siguen sorprendiendo las transferencias realizadas a proyectos de dudosa viabilidad basadas en la apuesta voluntarista a la autogestión de los trabajadores.

Sin embargo, cuando se reformó la Carta Orgánica del BROU y se estipuló que hasta el 30% de sus utilidades anuales netas podía destinarse a la "creación de fondos, con el objetivo de apoyar el financiamiento de proyectos productivos viables y sustentables, que resulten de interés a juicio del Poder Ejecutivo" nunca pensamos que el destino de esos recursos sería financiar aviones, ómnibus, y empresas que, lamentablemente en la mayoría de los casos, no tenían futuro.

La ley de los cincuentones puso de manifiesto, una vez más, la firme intención de los sectores mayoritarios del Frente Amplio de que las AFAP desaparezcan y que el ahorro de los trabajadores pase a ser administrado directamente por el Estado. Es decir, que el gobierno de turno sea quien dictamine el destino del dinero que los trabajadores vienen aportando desde hace más de veinte años.

Con esta intención es que se movilizaron los grupos que controlan el aparato sindical y las organizaciones sociales.

El verdadero problema para esos grupos no es el perjuicio que eventualmente podrían sufrir un conjunto de uruguayos si decide a jubilarse antes de los 65 años —edad a la que el sistema previó que la gente se retire— sino que el problema para ellos es el sistema previsional mixto. Entonces, en lugar de acompañar la idea del Partido Nacional de permitir que el trabajador elija, al momento de jubilarse, la ventanilla que le pague la mejor jubilación, se restringe su libertad y se elige por él para, por esa vía, seguir alterando el sistema. Esta vez fueron los cincuentones, mañana serán otros colectivos. Lo importante es que todo el sistema sea estatal.

Los gobiernos frenteamplistas han dado sobrados ejemplos de incapacidad para gestionar y obtener resultados que impliquen un verdadero salto cualitativo en lo social y en lo económico. Los llamados "grandes temas" de los que todos hablamos siempre siguen sin cambios significativos. En la Salud todos los días aparecen problemas; en la Educación todo está trabado como resultado de la puja de los intereses políticos y económicos de los actores, en seguridad, infraestructura, eliminación de asentamientos y construcción de vivienda social, medio ambiente, nada sustancial pasó. Se acumulan desastres como Pluna, Ancap, Fondes y un largo etcétera.

Mientras el país se enriqueció como nunca persisten los problemas, pero, además, se acumula un déficit fiscal gigantesco que se financia con más impuestos y suba de tarifas.

Las AFAP manejan unos 12 mil millones de dólares. Es el botín por el que van emepepistas, comunistas y afines. ¿Pasaría algo diferente a lo que hicieron los Kirchner con los 30 mil millones de dólares de las AFJP que expropiaron y se patinaron? ¿Pasaría algo diferente a lo del Fondes?

Como están las cosas, solamente una victoria del Partido Nacional podrá frenar las intenciones de esos sectores que lentamente van logrando imponer su pensamiento.

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