Guillermo Maciel
Guillermo Maciel
Abogado, docente universitario y director de Fundapro

No les importa

El Frente Amplio reconoce ahora que perdió apoyo electoral por los problemas en seguridad. 

“En esta elección impactó mucho lo de seguridad”, señaló el candidato Daniel Martínez. También agregó, que la Seguridad “está en el foco central del FA" y que “la seguridad es un problema y un tema que desniveló".

Sin embargo, cuando Constanza Moreira dijo, que “la seguridad no es un tema prioritario para el Frente Amplio", no se escuchó a Martínez, ni a Leal, ni a nadie en el FA, desmentir, negar o criticar esa afirmación.

Hasta antes de la primera vuelta decían desde el gobierno que la inseguridad no movía la aguja, ahora cambian el discurso. Y no muestran ninguna empatía con las víctimas de la delincuencia sean civiles o funcionarios policiales. Les interesa recién ahora frente a la pérdida de votos, solo como mera maniobra electoral y no por convicción. ¿No decían que Bonomi y Layera hacían un muy buen trabajo y que el sociólogo Gustavo Leal era excelente?. Hablan como si no fueran gobierno. No son creíbles, ni confiables.

El propio ministro del interior analizó las razones de la pérdida de votantes del FA y enfatizó que la seguridad pública es la principal razón. Es el mismo ministro inamovible, que más veces fue convocado al Parlamento desde la vuelta a la democracia en 1985. El que fue interpelado 9 veces por el fracaso de su gestión y la agobiante inseguridad e indefensión que vive la sociedad y en todas esas instancias parlamentarias, el oficialismo lo respaldó por unanimidad, considerando satisfactorias sus explicaciones. Agregó luego Bonomi: "No se dio un mensaje correcto desde el FA sobre la seguridad". Otra vez recurre a una nueva justificación. El ministro se equivoca otra vez. No entiende que el problema es su pésimo trabajo y su mala gestión. No es el mensaje, son los hechos los que los condenan: fueron incapaces de gobernar bien y sufrimos todos esa ineptitud, irresponsabilidad e insensibilidad.

El país padeció bajo los gobiernos del FA la situación más grave desde que se llevan estadísticas de delitos. Y frente a esa situación de fracaso en políticas de seguridad, el FA no solo negó empecinadamente la realidad, sino que además inventó todo tipo de excusas.

Si sostienen ahora que la seguridad es tan importante, ¿cómo explican que siga un ministro y su equipo (con Leal incluido y a la cabeza), que en más de 9 años no ha podido mostrar un solo resultado positivo? ¿Se burlan de la gente, la menosprecian?

La cruel realidad se exhibe de manera implacable en el marcado incremento en materia de homicidios de los últimos tres meses, que han sido fatídicos. En agosto se registraron 30 homicidios, en setiembre se repitieron 30 homicidios y en octubre también: 30 homicidios. Prácticamente, no hay un día en el mes en que no haya una familia llorando a una víctima asesinada.

Hay que recordar cómo se llegó a esta situación. En marzo de 2017 durante la discusión programática en el FA sobre las prioridades de la próxima Rendición de Cuentas, varios grupos manifestaban que la seguridad era un tema secundario e incluso alguno planteó recortar el presupuesto del Ministerio del Interior. Sobre el documento final, tras semanas de negociaciones, la senadora Constanza Moreira, presidenta de la Comisión de Programa del Frente Amplio, afirmó que en el debate los sectores "eligieron otras prioridades". "Fue explicado claro y detenidamente en la Mesa Política (del FA) que la seguridad pública no entró como prioridad no por una decisión de la Presidencia (de la Comisión de Programa) sino porque quienes concurrieron a las reuniones no lo señalaron como prioridad. En la discusión general, ninguno de los grupos presentes lo priorizó o exigió su prioridad. De hecho, las dos prioridades de primer orden fueron la educación pública y el sistema nacional integrado de cuidados, y luego en un segundo espacio, salud, vivienda y énfasis contra a la violencia de género", enfatizó la senadora.

Como si todo esto fuera poco, hoy el Frente Amplio y algunas organizaciones festejan que el plebiscito vinculado a la seguridad no tuvo mayoría, como si fuera un triunfo, cuando la reforma ganó en 14 departamentos del país y fue acompañada por 1.120.780 personas que la votaron (46,7% del electorado, según datos parciales). Una clara señal de la alarmante preocupación por la indefensión y el desamparo frente a la delincuencia reinante que sufre la población de todos los rincones del país.

Queda claro entonces, que no les ha importado que cada vez la delincuencia actuara con más violencia, con más impunidad, que cada vez robaran, rapiñaran y asesinaran más.

Repiten para justificarse, que la inseguridad es un problema de toda América Latina. Otra falsedad, empíricamente demostrable, ya que los delitos vienen bajando en nuestros países vecinos, Argentina y Brasil.

Dicen que la oposición no podrá solucionar la inseguridad. ¿Y el Frente Amplio podrá? ¿Y Gustavo Leal, que es el continuismo de Bonomi, es la respuesta? ¿Más de lo mismo es la solución? ¿La salida a este caos es más Frente Amplio después de 15 años ininterrumpidos de fracasos y récords permanentes en materia de delitos? ¿A quién quieren engañar? La gente no es tonta.

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