Gina Montaner
Gina Montaner

Diario de un hombre libre

La activista venezolana Lilian Tintori es incansable. Recorre el mundo con la misión de que no caiga en el olvido la causa de su esposo, el preso político Leopoldo López.

La activista venezolana Lilian Tintori es incansable. Recorre el mundo con la misión de que no caiga en el olvido la causa de su esposo, el preso político Leopoldo López.

Hace muy poco estuvo acompañada en Miami por el director de Human Rights para América Latina José Miguel Vivanco, para presentar el libro que su marido ha escrito desde la cárcel, y lo ha hecho en un recinto universitario rodeada de compatriotas que han abandonado el país por una crisis que se agrava. Van más de dos años que el líder de Voluntad Popular permanece injustamente encarcelado en una prisión militar, y el gobierno de Nicolás Maduro se ha ensañado particularmente con él por la relevancia internacional que ha alcanzado su batalla.

En estos momentos López es el Nelson Mandela de la oposición venezolana, un verdadero símbolo de la resistencia pacífica que desde su celda exhorta a que se celebre un referendo para revocar el mandato de Maduro. Pero si no fuera por la infatigable labor de su mujer, su lucha no llegaría a oídos de gobiernos extranjeros y organizaciones que se movilizan en contra de la violación de los derechos humanos. En Miami, una ciudad que además de ser centro de la diáspora cubana lo es del exilio venezolano, Tintori habló del diario clandestino que su esposo escribió en el primer año de su cautiverio y cuyo título lo dice todo: “Libre pero preso”. En él, el ex-alcalde del Chacao detalla los abusos de los que ha sido objeto en manos de sus guardianes, pero también relata lo que ha aprendido conviviendo con otros presos y cómo ha madurado, al igual que le sucedió a su admirado Mandela, los principios de la resistencia pacífica para propiciar una transición.

Tintori ha declarado que si es necesario, la oposición recurrirá a la desobediencia civil para lograr que se haga la consulta popular contra el mandato del gobernante venezolano. De lo que se trata es de evitar que la nación se hunda más en medio de la violencia, la pobreza, y una escasez que está causando hambruna y situaciones dramáticas como la de recién nacidos en cajas de cartón por la falta de recursos en los hospitales públicos.

Aunque el encierro es duro y se eterniza, Leopoldo López no está solo. Vivanco reitera su preocupación por las condiciones de su presidio, e insiste en que en su juicio “se violaron las más básicas garantías del debido proceso”. Asimismo, el alto comisionado por los Derechos Humanos de Naciones Unidas ha expresado la inquietud que genera la situación de los derechos humanos en el país suramericano. Junto a su suegra y otros líderes de la oposición, Tintori aplaudió el llamado de una treintena de países ante la ONU por la emergencia humanitaria que atraviesa el país. Una precaria situación que ha provocado la aparición de los llamados “balseros” venezolanos, haciendo alusión a los cubanos que durante décadas han cruzado el estrecho de la Florida para huir de la isla. En este caso se trata de migrantes que a bordo de lanchas llegan a las islas vecinas de Curazao y Aruba. Una vez más Lilian Tintori ha pedido a la comunidad internacional que se solidarice con el reclamo de la oposición. Cada día que pasa los venezolanos son más pobres y menos libres. Desde su calabozo Leopoldo López es un hombre libre. No es cierto que el chavismo puede con todo. (©FIRMAS PRESS)

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