Felipe Paullier
Felipe Paullier

Los jóvenes en la agenda pública

"Los jóvenes son el futuro”. Esta frase aparentemente amigable y habitualmente utilizada en muchos discursos con una connotación positiva, representa una mirada generacional que posterga el protagonismo de los jóvenes en la agenda pública.

En todo caso, el futuro se construye en el presente y por eso nos debe ocupar la participación de los jóvenes hoy, en una multiplicidad de temas que necesariamente los involucran.

La juventud, una etapa de vida que en nuestro país la Ley que crea al Instituto de la Juventud enmarca entre los 14 a los 29 años, da cuenta de un período en el cual se producen importantes cambios biológicos, psicológicos, sociales y muy especialmente culturales.

Si bien existen determinados comportamientos o actitudes que pueden caracterizar esta etapa y, en particular, a determinadas edades, la diversidad y pluralidad de los jóvenes uruguayos es enorme.

No todos se enfrentan a las mismas circunstancias de vida en función de su género, etnia-raza, lugar de residencia, creencias y capacidades, y esto condiciona una heterogeneidad que debemos tener en cuenta para no reducir la identidad juvenil a una única esencia.

El contexto histórico en que cada generación vive esta etapa la impregna de distintas realidades, así, en los distintos períodos de la vida de nuestro país, la juventud ha sido protagonista de importantes cambios.

Desde hace más de 20 años, por iniciativa de la Asamblea General de Naciones Unidas, cada 12 de agosto celebramos el día internacional de la juventud con el objetivo de promover el rol de la juventud como protagonista destacada en los procesos de cambio social y tener un día para la generación de conciencia sobre los desafíos que este sector de la población enfrenta.

Ser joven es una oportunidad que brinda la vida para fijar metas, soñar, planear objetivos, aprender y arriesgarse.

El día internacional de la juventud se propone como una fecha desde la que destacar la importancia del compromiso de los jóvenes en la vida y los procesos políticos, económicos y sociales del país.

Esto, más que una premisa voluntarista, constituye una verdad evidenciada en el protagonismo de los jóvenes en la agenda en los últimos años. Levantar la voz contra la injusticia y en particular, accionar desde el compromiso social, es la regla de una etapa de la vida que a todos nos parece quedar corta y ser insuficiente.

El Uruguay enfrenta en materia social enormes desafíos de cara a los jóvenes con indicadores de pobreza que golpean particularmente a este grupo etario (casi el doble de pobreza en hogares de jefatura joven) y desempleo juvenil en ascenso desde el 2015, con cifras cercanas al 30% al inicio de este año (pre-pandemia).

La capacidad de superar estos desafíos será sin dudas a través del involucramiento y la movilización de los jóvenes, marcando la agenda política y social desde su visión intrínsecamente innovadora y optimista del mundo en el que viven.

Los jóvenes son, somos, el presente. Ojalá este 12 de agosto nos sirva para reafirmarlo y seguir construyendo participación.

A todos, feliz día.

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